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martes, 5 de noviembre de 2013

Noche Infernal (1981) de Tom DeSimone. Un hijo bastardo de un slasher, un gótico italiano y una cinta de la Hammer.


Si quieren entrar a formar parte de la Fraternidad más popular de la Universidad, cuatro jóvenes, dos chicos y una chica, deberán pasar la noche en una truculenta mansión en la cual años atrás ocurrieron unos terribles asesinatos. Algo empezará a acecharlos y matarlos, uno a uno...


Una película aceptable aunque olvidable. Y es una pena. Porque el comienzo y los elementos del argumento daban para mucho más. Está bien rodada con pocos medios, los actores no lo hacen mal y hay un par de escenas (la muy tensa de uno de los protagonistas escalando la altísima verja, verdaderamente lograda y el climax final, de tensión conseguida y un susto concreto que no por esperado es menos efectivo) buenas.

Pero lo cierto es que no mezclar bien los géneros que pretende mezclar, provoca un segundo acto aburrido a más no poder. Con múltiples escenas de "husmear en la oscuridad" hasta que pasa algo -encuentran algún cadáver, les matan o algo absurdo les asusta- que llegan a aburrir y desesperar bastante. Pero claro así es el slasher ¿no? Aburrido hasta que llega el asesinato correspondiente. No obstante creo que aquí hay escenas excesivamente alargadas incluso para un slasher al uso. Y sobre todo, que no conducen a ninguna parte, porque al haber tan pocos personajes (cuatro y los dos de la fraternidad que pretenden asustar a los nuevos que están dentro de la casa), no puede haber muchas muertes.


Como digo, hay una mixtura de géneros rara que no termina de funcionar. Al principio tenemos una especie de comedia universitaria, luego pasamos a una suerte de terror gótico camuflado (por la mansión y el hecho nada casual, de que los personajes vayan disfrazados como de época victoriana debido a la temática de la fiesta) y hacia el segundo acto la peli cae en las convenciones del slasher más rutinario y (lo peor) políticamente correcto. Sin tetas ni demasiada sangre (salvo el truco barato de la cabeza cercenada de una de las protagonistas). Además los protagonistas responden al prototipo slasher sin alejarse un ápice. Chica buena, chica zorra, chico noblote y guapo, chico guapo y pícaro follador. 

Hay de hecho, una escena muy buena con la chica zorrilla que anuncia que ha logrado eludir el cacheo de los miembros de la fraternidad y ha colado maría colombiana, pastillas y coca al interior ¡Ah! y un walkman camuflado en las tetas. Lamentablemente no vemos consecuencias de esa drogadicción que manifiesta tan alegremente la muchacha ni hay más humor incorrecto. Una pena.


Esta película es de esas que piden un remake. Porque el original no es tan bueno como para ser especialmente recordado, pero tiene valores y elementos susceptibles de ser ampliados y explotados en un remake más moderno y extremo. Valores y elementos que aquí se mencionan de pasada si ser explotados. Por eso pide un remake. Señores de Hollywood, dejense de Carrie y La Cosa y cojan películas normalillas como esta pero con ídeas que no quisieron ampliar o exponer en su momento ¡tomen nota maldita sea!

Es que ojo a la historia de la mansión, contada a través de uno de los personajes. 

El Matrimonio Garth, formado por Raymond y Lillian tenía problemas para tener hijos. Finalmente lograron tener uno, pero como nos dicen literalmente en el film "Morris era mongólico y solo trajo desdicha a sus allegados". 
Tras esta intentona tuvieron a Suzzane "tan deformada que era difícil distinguir si era varón o hembra, que arrastraba su maltrecha pierna mientras andaba cojeando. 
Después vino Margaret, sorda, muda y ciega. 
Y el último intento. Andrew. Tras un embarazo de 10 meses y medio llegó Andrew que solo gruñó como un animal hasta que tuvo 14 años." 
Nos cuentan que Raymond soportó esta situación catorce años y un día harto, "asfixió con sus propias manos a su mujer, Lillian hasta la muerte. Aplastó el poco cerebro que tenía el mongólico Morris con un atizador y con este mismo empaló a la deforme Suzzane. A Margaret le cortó el cuello. Después se ahorcó. Y para Andrew, dejó el peor castigo, contemplar la masacre. La policía encontró solo 5 cadáveres, y jamás se ha vuelto a saber de Andrew desde aquel día hace doce años." 
¡No me digáis que no mola! 
Pues de eso en el resto de la película, nada. Vamos, si se ve a Andrew como el asesino en cuestión, pero nada más de la familia. Por eso digo que en un remake, molaría que usaran más de todo el tema de la familia, porque hubiera estado genial.


Pues eso, para los que os llame la atención, fans extremos del slasher o el terror de los 80 quizá esté bien. Pero incluso siendo así os diría que es un film totalmente prescindible. Por tener no tiene ni lo que solía ofrecer Linda Blair llegado cierto punto de su carrera, sus tetas, esta foto que tenéis arriba es la que más carne muestra en todo el film de nuestra poseída favorita. Pero bueno eso se soluciona viendo alguna de las películas Wip (Women in Prison) que hizo después...

domingo, 3 de noviembre de 2013

Puppet Master 5: The Final Chapter (1993) de Jeff Burr. Puppet Master 4.1...


Eliminados los adlateres del Demonio que conocía el secreto de la vida en la película anterior, ahora las Marionetas tendrán que enfrentarse con el poderoso ser que las comandaba. De nuevo contarán con la ayuda de Rick Meyers (Gordon Currie) quien tiene problemas con la ley a raíz de la aventura anterior.


Bien pues poco que decir de esta nueva aventura de Puppet Master salvo destacar el morro (o previsión económica) que le echaron los mandamases de Full Moon en este caso. Desconozco los datos reales porque no me he informado al respecto pero diría que si no se rodaron seguidas (o a la vez) estas dos secuelas, poco tiempo, poquísimo debió separar la producción de una y otra. Imdb fecha la anterior en 1993 y esta en 1994, pero no creo que entre la producción de una y otra lleguase a pasar un año, sino más bien pocos, muy pocos meses. Ambas películas comparten reparto, casi hasta historia (parece un remake o reboot de la anterior) y villanos. Porque aunque esta vez el que viene a nuestro mundo es el gran demonio malvado del anterior film, lo hace con el mismo cuerpo del Totem que veíamos en la anterior película, de nuevo, ahorro económico. Eso si, le ponen una capa y apañado. 

Me atrevería a decir que rodaron la cuarta y al ver todo el material filmado pensaron... "demonios, tenemos los muñecos, los actores y horas de película, si rodamos un pelin más para dar continuidad a la historia con la tontería tenemos otra película..." un poco lo que le ha pasado a Peter Jackson con El Hobbit solo que a el se le ha visto todavía más el plumero porque se basa en un libro más bien cortito, mientras que Puppet Master puede estirarse indefinidamente. Mientras siga dando dinero, claro.


Pero vamos que el que la película sea una especie de versión extendida o coda de la anterior no es algo necesariamente malo (quizá solo es malo a mitad película, cuando unos compinches del ambicioso abogado registran el Hotel Bay en busca de los muñecos y esta búsqueda se alarga más tiempo del deseable, lo que delata la falta de historia de la película, la necesidad de hacer tiempo para llegar a los 80 minutos). Por fortuna al mantenerse equipo técnico y ser la historia básicamente la misma que la anterior, todo lo bueno que hay en la película previa se puede decir de esta también. Mayor presencia de los muñecos, que son realmente los protagonistas, acción y fantasía, y además ¡vemos de nuevo a mi adorado Torch! y Six Shooter tiene oportunidad de lucirse en el climax final. Destacar también una escena onírica que involucra a la protagonista femenina, Susie (Chandra West) que es entre divertida, sexy y bizarra y mola mucho.

De nuevo muy recomendable para pasar un rato divertido en compañía de Blade, Pinhead, Tuneller, Shix Shooter, Torch y Jester. Y como siempre, me ha dejado con ganas de más ¡a ver que deparan las secuelas que aún me quedan varias por ver! 


miércoles, 30 de octubre de 2013

El día Después (1983) de Nicholas Meyer. Ese terrible...¿que pasaría si?


La tensión entre Rusia y Estados Unidos estalla y finalmente ambos países se lanzan centenares de cabezas nucleares. La película narra las vivencias de un variopinto grupo de personajes en medio de este Apocalipsis Nuclear y sus consecuencias posteriores.


Nada. Que estoy pelín apocalíptico. Di con esta película por pura casualidad pues a diferencia de una de temática similar (aunque menor presupuesto) y mismo año, como es Testamento Final , que si recordaba haber visto de chaval, de esta no tengo recuerdos en absoluto. 
El caso es que me topé en facebook con la noticia de que Jeff East (el actor que interpretó al joven Clark Kent en Superman la película, de Richad Donner) cumplía 53 años. Llevado por esa curiosidad morbosa que me da ver como le ha ido a actores a los que solo conozco de una breve aparición y apenas nada más, miré su ficha de la imdb y vi que una de las películas marcadas como más celebres en que participó este buen muchacho, era esta, El Día Después, que con su título y su portada (el gigantesco y terrorífico hongo nuclear), atrajo inmediatamente mi atención. 


Pues es curioso que no tuviera referencias de su existencia porque al leer sobre ella en internet me di cuenta de que es un telefilm bastante celebre. Por lo que he leído el proceso de producción ya fue peliagudo y al parecer, se alargó en dos años de lucha por parte del director con la cadena y hasta el gobierno, que ejercía grandes presiones, para no mostrar en toda la crudeza realista que quería el realizador, esas horribles consecuencias (quemaduras, malformaciones, proceso cancerígeno, muerte masiva) derivadas de un ataque con bombas nucleares a la población civil. 

Pero el caso es que Meyer se salió con la suya. Con la idea en mente de realizar un anuncio de dos horas que lograra abrir los ojos a los líderes de los países en conflicto durante la Guerra Fría, y estos se desarmasen ¡nada menos! ¿No es maravilloso que el cine sea capaz de proponerse algo así? Bueno es un telefilm, pero rodado con medios cinematográficos y en formato cinematográfico. Y tiene lógica que se emitiera en televisión, llegando así a muchísima más población. El caso es que se dice que Ronald Reagan vio la película, y hay quien se atreve a afirmar que fue decisiva en el progresivo proceso de desarme nuclear de Rusia y Estados Unidos. No se si todo eso será cierto o hasta que punto. Pero me encanta la idea.


De lo que estoy seguro es de que esa intención de impactar y hacer reflexionar está ahí desde el principio. El Día Después persigue únicamente esa propuesta de Paz. Hacer vivir una pesadilla de ficción que en aquel momento podía darse de un momento a otro (y hasta ahora, quien sabe) y concienciar a absolutamente todo el mundo del peligro. En ese sentido es un film bastante único. Eso si, vista hoy, la película pierde algo de su impacto. Sobretodo debido a las carencias técnicas y a un guión que presenta demasiados personajes en poco tiempo y alarga la introducción demasiado (algo que no pasaba con la mentada Testamento Final). Pero desde luego, tiene unos 40 minutos finales de impacto y un final desolador como pocos. Y deja imágenes que no por rodadas con efectos especiales desfasados dejan de dar un miedo terrible y primario, que en la época debió ser realmente tremendo. Evocan pesadillas que uno no se puede quitar de la cabeza.

Por la valentía y el coraje mostrados, y por llevar hasta el final el horror que pretende evitar al mundo, merece la pena su visionado. Sería un gran film de haber tenido una primera hora más compacta y trabajada. Pero el valor de este telefilm es obviamente extra-cinematográfico y por tanto, lo recomiendo (atención a la tremenda escena final, no se olvida).

jueves, 24 de octubre de 2013

El Coche Fantástico 2000 (1991) de Alan J. Levi. El verdadero final de El Coche Fantástico.


En un hipotético futuro en el año 2000 (imaginado desde 1991, fecha de producción de esta TV Movie/Piloto) donde está prohibida la posesión de armas por parte de civiles, la fundación, reclama los servicios del ahora retirado Michael Knight, que reimplantará a KITT en su viejo Chevy (hacia el final lo hará en el coche rojo que véis en las fotos, pero muy, muy al final, osea hablo del último puto cuarto de hora) para investigar una confusa trama de policías corruptos y muertas revividas por chips (no es tan divertido como suena).


Se ve que hacia comienzos de los noventa se intentó revivir la extinta serie de El Coche Fantástico con este piloto/Tvmovie que traía de vuelta a KITT, David Hasselhoff, Devon (aunque no a la maravillosa sintonía de la serie que aquí se la dejaron por el camino) y todos los elementos atractivos de la serie original, sumados eso si a una confusa, soporífera y absurda trama policial con torpe trasfondo futurista. 

David Hasselhoff está totalmente perdido cuando no desganado, el guión es realmente estúpido y carente de ningún tipo de diálogo acertado. Es para matarlos, porque pareciera que el que lo escribió jamás vió un solo capítulo de la serie. Ni tan siquiera KITT parece el mismo. Era un coche con cierto ego y tal, pero no era un gilipollas...tampoco ayuda que el doblaje no sea el mismo. El maravilloso actor Miguel Revilla no dobla aquí la voz del coche, y Michael Knight tiene la voz de Ramon Langa, por otra parte gran doblador, pero cuya voz no le pega ni con cola al vigilante de la playa ¿Y de quien demonios fue la ídea de que KITT sea un Chevy media película? No debía haber dinero para alquilar los coches originales...


Los escasos 90 minutos que dura son tan soporíferos que llegado un momento dado me he quedado frito y había tanto relleno, pero tanto, que he tenido que dar al avance rápido para no sacarme los ojos. Aberrante. Una pena que una serie que no era ninguna obra maestra pero que al menos tenía su encanto acabara con este horror ¡Encima al final Michael Knight se pira y deja a la sosa de la policía rubia como nueva encargada de Kitt! ¿Pretendían que esa niñata protagonizara la serie? Normal que no se produjeran más episodios. Un coñazo. Consejo de amigo, no la veais ni por curiosidad morbosa.




martes, 22 de octubre de 2013

En un lugar de la Manga (1970) de Mariano Ozores. Yo soy Español ¡Y antiguo!


Juan (Manolo Escobar) es un alegre fabricante de Guitarras cuyo abuelo, Don Casimiro (Joaquín Roa) posee una enorme finca, llamada El Carro (jojojo) que es la única que falta por venderse a una enorme compañía, la cual quiere construir un enorme complejo turístico en la Manga del Mar Menor (Murcia), pero Juan, terco, se niega una y otra vez a vender, así como su abuelo. Don Felipe (Jose Luís Lopez Vaquez) y Garralla (Manolo Gómez Bur) su ayudante, ayudados por la amante de este, Alicia (Conchita Velasco) harán todo lo posible por convencerle a través de medios poco ortodoxos.


Los 70 (aunque prácticamente y ambientándose en España, aún los 60 con todo su maravilloso colorido pop pasado por el tamiz garrulo cañí), Manolo Escobar alzado cantando sus temazos, Concha Velasco guapísima y sexy, esto va en mayúsculas JOSE LUÍS LOPEZ VAZQUEZ COMPLETAMENTE DESATADO (osea en esta peli MÁS y eso es décir la gloria y el descojone, por momentos está...bueno, bueno, indescriptiblemente desatado, siempre genial), señores Tip y Coll, que salen una escena pero es de puta antología, tremendo, tremendo.

De verdad, osea, la película se llama ¡En un lugar de la Manga! ¿Puede haber un título mejor en todo el maldito mundo?


Una película en que Mariano Ozores da el do de pecho amigos, visionado recomendado desde ya si quieren reírse durante maldita hora y media, y es que da gusto verla ¡y olvidaos de prejuicios hipso facto! de lo mejorcito de nuestro cine y punto. Un guión perfecto, una puesta en escena inmejorable, fluye de maravilla, superentretenida, no da tregua. De verdad, me ha encantado ¡se la recomiendo!

lunes, 21 de octubre de 2013

La Zíngara y los Monstruos (1944) de Erle C. Kenton. Los Vengadores de la Universal.


El Doctor Niemann (Boris Karloff) es un científico loco que planea su venganza contra los que le encarcelaron junto a su ayudante jorobado Daniel (J. Carrol Naish). Pronto una tormenta le liberará de su prisión y partirá destino a la mansión del difunto Dr. Frankenstein en busca del diario de sus investigaciones. Ayudado por el camino (muy brevemente) por un sorprendentemente sumiso Conde Drácula (esta vez un correcto y elegante John Carradine que no nos hace olvidar al mítico Bela Lugosi) pronto se topará con El Hombre Lobo y Frankenstein. Los cuales permanecen congelados entre las ruinas de la mansión desde que lucharan a muerte la última vez (En Frankenstein Meets the Wolfman de 1943).


Pues una pequeña decepción es lo que me he llevado con este clásico. He visto la mayor parte de películas del Repertorio de Monstruos de la Universal y me gustan, soy más de las de Hammer, la verdad, pero me gustan, con sus defectos y virtudes. Incluso las secuelas pretendidamente de menor calidad, como Ghost of Frankenstein con Lon Chaney haciendo del Monstruo, por ejemplo.

El caso es que La Zíngara y los Monstruos es de esas películas que con las anteriores que has visto y te gustan y con lo que lees sobre ellas, estás positivamente seguro de que van a estar bien dentro de su género y época. Al final las ves, convencido de eso, de que son clásicos. Pues vaya, La Zíngara y los Monstruos será un clásico entrañable y demás, pero a mi no me ha gustado. Matadme si queréis pero después de verla me quedo a medias, con ganas de algo más festivo, más loco, hasta me quedaría antes (ahora si que me váis a matar) con el Drácula contra Frankenstein de Jess Franco.


Y es que pese a no ser películas precisamente trepidantes o con escenas crudas ni nada (obviamente son putos clásicos de los años 40 y lo se, demonios)  uno, habiendo visto muchas de los monstruos clásicos de la Universal, pues oye, quiere ciertas cosas, hay expectativas, cosas que queremos ver y salir satisfechos.

Pero con todo lo que quiere ofrecer al final se queda a medias de todo la película. Entre que Drácula no es Drácula (es John Carradine en lugar de Bela Lugosi y encima es sumiso como un perrillo y se lo cargan a la primera de cambio), tenemos a Karloff pero no como Frankenstein sino como científico loco que mola y mucho en la primera escena y luego se limita simplemente a estar ahí con cara de aburrido (literalmente), lo de Frankenstein es más que nada un cameo de un minuto (y con penosa, pero penosa actuación de Glenn Strange) y El Hombre Lobo está ahí pero en forma de lloriqueante Lon Chaney Jr. y apenas el vemos en forma lobuna (y en cuanto lo hacemos se lo cargan ¡pero que demonios pasa en esta película no pueden dejar de cargarse a los supuestos atractivos del film!) pues al final tenemos unos 50 minutos de morralla y poco más de 15 de Monstruos. Y esos minutos de Monstruos dejan un poco que desear.


Y la cosa es que aunque dura hora y siete minutos había tiempo de sobra para hacer peleas locas, ciencia ficción absurda, fantasía, escenas over the top en laboratorios, que joder no cuesta tanto y es lo que uno espera viendo esto. Pero bueno, eran los años 40, la Universal, elegancia, contención... que se yo. No la recomiendo. No se hace especialmente dificil de ver, pero la verdad es que para durar poco más de una hora un poco aburrida si que es. Sobretodo porque lo que interesa, que es ver Monstruos juntos a go go, no llega hasta pasados los 50 minutos y no es muy satisfactorio (ese final random en las arenas movedizas  ay ay ay, guionistas vagos...). 

Nada no la veáis. Espero tener más suerte con la de Abbott y Costello contra los Monstruos. Y si no, tengo Drácula contra Frankenstein en dvd.







sábado, 19 de octubre de 2013

Meteoro (1979) de Ronald Neame. Meteoro 0 Sean Connery 1.


El Dr. Paul Bradley (Sean Connery), creador de una Plataforma de Misiles en Órbita llamada Hercules, diseñados en principio como potencia defensiva, es requerido por la Nasa para impedir la colisión de un gigantesco Meteoro y sus restos con la Tierra, que causaría millones de muertos y una vuelta a la edad glacial. Para ello, habrá de aliarse con los Rusos, que tienen una Plataforma prácticamente igual, llamada Pedro El Grande, armada de misiles nucleares. 


Me topé con esta película el otro día y quise verla porque además, desde pequeño, recuerdo oír a mi padre hablar de lo que le impactó verla en cine. De lo impresionante que era el meteoro en la pantalla y como resonaba la sala e incluso las butacas con el sonido. Es muy gracioso cuando me lo contaba, y mi mente de niño lo hacía todo gigantesco y épico. Recuerdo haber imaginado la película mientras mi padre me lo contaba. Naturalmente al verla hoy, no esperaba encontrar esas imágenes que evoqué de niño, pero me imaginaba que podría estar graciosa la cosa. Al menos entretenida.. Además con el gran Sean Connery al frente (y varias pelucas que van añandiéndole pelo a medida que avanza el film...).

Y efectivamente, Meteoro es una amena muestra del cine de Catastrofes de Hollywood que se estilaba tanto en aquella época de finales de los setenta (hoy de este género se encarga Asylum y estrellas de tercera venidas a menos) Regada con el típico reparto de campanillas; a parte de Sean Connery, Natalie Wood, Karl Maden (divertido y alzadísimo, Militar: "-No podemos usar cabezas nucleares con esa roca, los rusos lo verían como una amenaza-." Maden: (absolutamente fuera de si) "-¡¡¡Y que pretenden que usemos!!! ¿Escopetas de feria?-.") Martin Landau, Henry Fonda... Afortunadamente el reparto y los personajes no se les van de las manos. Los protagonistas son protagonistas y los secundarios secundarios. No como en la caótica (y aburrida) Aeropuerto 75. Tampoco es que sea la panacea, pero teniendo en cuenta el género y la época, no decepciona.



Curiosamente se me han hecho más amenas las escenas de reuniones en despachos y de "hablar" que las de acción y efectos especiales. Supongo que porque estos se han quedado desfasados. De hecho los efectos especiales no son de mucha calidad, sospecho que incluso para la época. Por ejemplo, hay una toma muy impactante, porque se trata del Meteoro destruyendo las Torres Gemelas del World Trade Center, que rechina tremendamente. Solo vemos una especie de luz roja al lado de las dos torres y de repente y notándose mucho el truco, se corta el plano (y más cambiando de un plano en pleno día a otro de noche...) y vemos como se destruye una obvia maqueta de las dos torres...A ver es de cajón que había que usar maquetas, pero pienso que podrían haber disfrazado el truco muchísimo mejor. Ese es el nivel de efectos, salvo un plano del crater del Meteoro en Central Park, que me ha impresionado por lo verosimil que resulta para la época. Supongo que sería un Matte Painting, que era una técnica tan tremendamente sencilla como efectiva.

Pero bueno son handicaps perfectamente asumibles y es una peli que se deja ver estupendamente y tiene tramas molonas de Guerra Fría y momentos divertidos.

lunes, 14 de octubre de 2013

Señora casada busca joven bien dotado (1971) de Juan Xiol. Los alegres tiempos del Destape.


Pues nada, di con esta película buscando otra diferente, de Ignacio F. Iquino, a raíz del encendido interés que me provocó este cineasta a raiz de visionar la indescriptiblemente loca y maravillosa Secta Siniestra, emitida la noche del pasado Sábado 12 de Octubre en el último Cinebasura. El caso es que logré encontrar lo que andaba buscando, que era otra película de Iquino, de la que ya hablaré llegado el caso. Pero por el camino di con un completo listado de "Películas S" y estuve curioseando los argumentos de algunas de ellas. Algunos realmente bizarros, tanto los argumentos, como los títulos, como es el caso de "Neumonía erótica y pasota". 

Pero vayamos a lo que interesa, que en este caso es la que figuraba la primera de la lista: "Señora necesitada busca joven bien dotado" título largo, sensacionalista y absurdo donde los haya teniendo en cuenta lo poco que tiene que ver con la película.


Fue al mirar fotos de Lynn Anderson en esta película que me decidí a verla. Tiene un look superrecargado setentero con una melena pelirroja clara enorme que me fascinó. La película destaca por tener una factura bastante mejor de lo que solían tener este tipo de productos, con muchas localizaciones bonitas y una fotografía colorida y llamativa...pero por nada más. A pesar de que se empieza con animos, por la mezcla de diálogos absurdos y situaciones extravagantes, acaba siendo un rollo importante. Encima en la sinopsis del listado del que les hablo ya contaban la película al completo con lo cual...

Claro que no puede culpárseles. La película tiene un argumento liviano y fino, como una hoja de papel cebolla. Se centra en la típica mujer de millonario aburrida, que en este caso, se dedica a follarse cada verano a un jovenzuelo, que cae rendido a sus pies. Cuando acaba el veranito si te he visto no me acuerdo, y los pobres desdichados acaban con el corazon partío, como Alejandro Sanz.

Pero entonces es cuando Lynn (a la protagonista la llaman en el doblaje al menos, igual que a la actriz que le da vida, directamente) se encuentra con la orma de su zapato. Conoce a otro mozo de recargada melena (la película es un jocoso desfile de pelazos, melenazas tan exageradas, que por momentos parecen pelucones de plástico) pero esta vez, no es solo el chico el que cae enamorado, sino ella también. 

Y no cuento más por si alguno quiere verla sin conocer al dedillo lo que ocurre, como me pasó a mi. Pero vamos que tampoco es la panacea, y no salva a la película de ser un sopor pasada aproximadamente la media hora hasta casi el final.

Diré eso si, que me he descojonado por algunos monologos interiores de los personajes masculinos, cursis y pedantes que no vienen a cuento dado que la protagonista es la mujer. Y con algunas escenas muy absurdas con las que no queda otra que reirse. Por ejemplo en un momento dado, al excéntrico marido de la protagonista le da por hacer fotos a una amiga de ambos bailando en pelotas con un negro. Ambos se ven tan claramente incómodos interpretando la escena, y con tan poquitas ganas de tocarse mientras pretenden bailar salsa, que te acabas partiendo el culo.

Solo recomendada para historiadores o auténticos completistas de este tipo de cine. O curiosos irredentos como un servidor.

El Liguero Mágico (1980) Pajares y los Monstruos.


Armando (Andres Pajares) es un notario que se aliará Alicia Cazorla (la espectacular Adriana Vega) para encontrar un tesoro escondido en lo más profundo de una mansión que pertenece a su difunto tío Marcelo (soberbio -como siempre- Antonio Ozores). Juntos, habrán de hacer frente a espíritus, fantasmas salidas, hombres lobo gays, gigantones que lo entienden todo al revés y moños postizos que se caen en la sopa...¡Ozores y Pajares en una comedia terrorífica!


De pequeño me fascinaba esta película. Recuerdo pillarla de madrugada en televisión, ver el comienzo entre el terror y la risa (si terror también porque al comienzo de la película Ozores se cae por un barranco, quedando deformado y luciendo un truculento maquillaje con los ojos fuera de sus órbitas, y demonios ¡eso me asustaba!) y verla después varias veces, añadiendo a esas sensaciones también, la de estar cachondo. No es para menos ¡Adriana Vega! ¡Que mujer amigos! Durante mucho tiempo he estado buscándola en descarga, no encontrandola en ningún formato, así que imaginaos mi alegría cuando me la pude agenciar en dvd por 2 miserables euros...

Pero volvamos con Adriana Vega. Y es que hay que distinguir talentos entre actrices del destape. Para mi esta mujer era de las buenas. Vale, no era Meryl Streep, pero tenía el talento suficiente para saber como jugar bien sus bazas, y sabía en que clase de producto estaba y la manera más efectiva de actuar en el. Así no solo estaba buenísima, sino que sabía ser erótica y a la vez cómica en las escenas que lo requerían, manteniendo un perfecto equilibrio entre ambas cosas. Lo cual se traduce en escenas geniales, de fuerte carga erótica a la par que cómica, como esa en que vemos el liguero mágico por primera vez. Pajares tiene que leerlo a la luz del candil, debatiéndose entre seguir leyendo o ir a por ese maravilloso felpudo negro, de pelo tupido y ensortijado ¡Muerte a la depilación! ¡Donde hay pelo hay alegría! Mientras, ella se hace la decente e insta a Armando a que siga leyendo, pero lo dice de una manera muy pícara, contradiciendo su actitud a las palabras que dice. No se si entendéis lo que quiero decir. Pero entre la actuación de los dos, y el espectacular cuerpo de Adriana Vega, queda una escena genial, la mejor de la película.


La película cuenta con un gran plantel de secundarios: Blaky, Pepe Carabias, Maria Luisa Ponte (esta si que se sale), una joven Adriana Ozores, incluso María Isbert (con unos piños falsos y un look en general que dan bastante asco, todo sea dicho, sobretodo en un momento dado en que se le cae el moño postizo al puchero de la sopa)... que están todos bastante bien. Pero que a la vez, saturan un poco. Quiero decir, que al final son como demasiados personajes graciosos y llamativos y acaban desorientándote.

Como todas las de Mariano Ozores, es divertida y entretenida, pero francamente, la recordaba mejor. Hacia el final como le pasa tambien a Brujas Mágicas, parecen no saber muy bien que hacer, y hay demasiado desfase. En este caso, nos saturan con demasiados chistes ya caducos de UCD y no termina de acabar tan bien como empieza el asunto. 

Me quedo con Antonio Ozores, que está el tío aún más gracioso de lo habitual (solo recordar este diálogo: Ozores.- "cogí a un hombre y lo patee hasta deformarlo..." Pajares.- "Joe..." Ozores -con un enfasis solemne graciosísimo- ¡Yo es que soy muy burro eh!" o los momentos en que interviene como "espíritu" barbudo hacen que me parta de risa yo solo) y se nota que se lo está pasando pipa. Y por supuesto con Adriana Vega.

Tiene unos pocos momentos como los citados y algunos otros al comienzo muy buenos. El resto está por debajo de las cintas de Ozores con Pajares y Esteso. O será que soy más mayor y ahora me va más el costumbrismo. En todo caso, se la recomiendo si quieren pasarse un buen rato riéndose sin complejos, que tal y como están las cosas hoy día, es algo que no tiene precio.



Emmanuelle en América (1977). La prima de Emmanuelle.


Emanuelle en América es, naturalmente, una explotación italiana derivada del éxito de  Emmanuelle (1974) de Just Jaeckin, reseñada por mi en este mismo blog, y dirigida por Joe D'Amato (también director de Buio Omega (1979) comentada más abajo por mi compañero Alberto Fernández, parece que nos hemos puesto de acuerdo para hacer un especial D'Amato, pero juro que ha sido casualidad). 

Al ver Emmanuelle, quise acercarme a la celebre "Emmanuelle negra", saga que yo conocía a través de artículos de 2000 maníacos y otras referencias pero a la que nunca me había acercado hasta ahora pese a que me encantan las Explotaciones Italianas en general. Supongo que mi predilección por el terror ha hecho que no me haya interesado hasta ahora por estos films. Pero ay amigos, que buenos son los italianos explotando. Y es que en este caso, prefiero la explotación al original.


La Emmanuelle negra es una sexy y pizpireta periodista que se abre camino y consigue exclusivas mediante su espectacular cuerpo, sonrisa encantadora y encanto natural. Es un personaje mucho más llamativo e interesante que la indecisa y muchas veces ahostiable Emmanuelle original, una modelo, pija redomada, que en ningún momento se convierte en nuestra heroina, ni queremos seguirla en sus aventuras, como si pasa con esta mulatona espectacular que es Laura Gempser (ambas son atractivas, pero Laura Gempser es para mi, mucho más espectacular que Sylvia Kristel, con bastante diferencia).

Además ya conocéis a los italianos (o deberíais) como les gusta mezclar elementos impactantes y sensacionalistas, sin importar si vienen o no a cuento. Así en esta película de escasa hora y media tenemos pornografía explícita (no de la protagonista eso si), imágenes muy impactantes de supuestas "snuff movies" (si bien por momentos son tan fuertes que parecen reales, si alguien sabe si lo son o no que me lo aclare porque no he investigado sobre el tema) y hasta zoofilia explícita. Es decir, la marimorena, con tal de meterse al espectador en el bolsillo y llevarle a las salas. En las atípodas de la finura formal y argumental típicamente francesas que engalanaban el original (y lo hacía más soso y distante a la vez). 

No es que este a favor de todos esos elementos que la adornan (de hecho me saca de la película ver pollas y penetraciones reales así de repente, en una película supuestamente erótica, y ya no os hablo de lo desagradable de los momentos en que le tocan la polla a un caballo o cuando ven las películas snuff) de hecho me sacan bastante del tono distendido, cómico y erótico que tiene el film. Pero no puedo evitar que me haga gracia el morro que le echaban los italianos, saltándose a la torera límites morales como el de la zoofilia aprovechandose seguramente, de los vacíos legales que existirían en la época al respecto. Todo con tal de compensar un menor presupuesto y poder competir con la película que explotaban ¿no es maravilloso?


En definitiva una película mucho más entretenida e interesante que la Emmanuelle original, con un personaje principal que cae mejor y mola más. Su estructura episódica (el incidente con el novio de la modelo, la trama de la trata de blancas, el escarceo matrimonio liberal de Venecia, la investigación de las Snuff movies...) aunque hace más dispersa la trama también la hace más entretenida y variada (buscando colmar todos los gustos). Recomendable para todos (menos para los más sensibles con los temas fuertes ya mencionados).

P.D. No cometáis el mismo error que yo y ved antes Emanuelle Negra (1975) de Bitto Albertini, que es la primera película real de esta "saga". Yo no me informe bien y vi esta pensando que era la primera. Tengo pensado verla más adelante, así que pronto tendréis la correspondiente reseña de ella también.



miércoles, 2 de octubre de 2013

Afterparty (2013) de Miguel Larraya. Terror Subnormal.


Había oído que esta era una de las peores películas españolas del verano, que patatín, patatán, en fin...vi que era una especie de slasher con un prota que parecía querer ser una suerte de Mario Casas con serie de éxito en la ficción de la película, atrapado tras una fiesta de desfase y folleteo. Pues oye, me llamó la atención.

El comienzo me pareció bastante divertido. Un poco torpemente rodado (más lo será hacia la mitad y el final) y narrado, pero me hizo suficiente gracia. Tras la fiesta la película baja bastante, llegando a un tercer acto bastante coñazo de ver (minutos y minutos de los personajes corriendo por un chalet a oscuras con linternas y la cámara con el habitual Parkinson brutal). El climax no por inverosimil y absurdo deja de ser divertido y recuperó un poco de la diversión inicial. 



Un producto en definitiva, bastante tontorrón y muy mal rodado, con unos actores penosos en general, cuyo mayor problema es que es su argumento no da ni para un corto alargado (apenas dura hora y diez minutos y aún así tiene toneladas de relleno). Pero que se ha ganado mi simpatía. Lo ha hecho por sus nulas pretensiones. Y porque si la ves con ganas de ver una chorrada intrascendente con la que pasar un ratillo, riendoté con y de la película, consigues tu objetivo. Además como todo buen slasher tiene tetas (en concreto las de la muy guapa Alicia Sanz) y tías buenas.

Si os apetece una de terror tontorrona e intrascendente con que echaros unas risas (muy adecuado para una noche de Domingo como fue mi caso) os la recomiendo.

martes, 1 de octubre de 2013

Agítese antes de Usarla (1983) de Mariano Ozores. Pajares y Esteso en un Hospital ¿Hace falta decir más?


Otra de las pelulazas dirigidas por Mariano Ozores en su época de mayor esplendor. Como siempre una comedia de máximo nivel y punto. Hay que verlas, revisarlas y adorarlas, porque además, es lo que ocurre automáticamente tras verlas. Enterremos de una puta vez estúpidos prejuicios y actitudes condescendientes porque esto es de lo mejorcito que ha dado nuestro cine.

Agitesé antes de Usarla nos cuenta la historia de la Clínica "La Operadora" (en el primer plano del Hospital la megafonía pide a un Doctor que se mire en el bolsillo a ver si tiene el bazo de un paciente que está en el quirófano) que no pasa por sus mejores momentos. El Dr. Braquia (Antonio Ozores) y el Dr. Flodio (Alfonso del Real) se achacan mutuamente la cantidad de pacientes que matan en la mesa de operaciones, Flodio achaca a Braquia lo mucho que le gusta abrir en canal a los pobres infortunados que pasan por sus manos (Braquia afila constantemente un cuchillo jamonero, artículo que usa en sus operaciones). La cosa así no puede seguir, y concluyen que lo mejor para la clínica sería contar entre sus pacientes con un famoso, que diera publicidad a la clínica.


Es entonces cuando entran en escena los protagonistas, Fabricio (Fernando Esteso) un celador frustrado, que siempre quiso ser médico y Argimiro (Andrés Pajares) un granuja que se ha quedado con una gran cantidad de dinero de unos mafiosos (un trío de antología formado nada menos que por un jovencísimo Arévalo, Jose Lifante y el "pequeño" José Espinosa absolutamente magistrales) y se hace pasar por médico para ocultarse de estos. Cuando pasa su Consulta como falso médico ayudado por Fabricio, dará sin quererlo con la solución. Un diputado, llamado Francisco Granja (Juanito Navarro) llega con un problema sin importancia, un uñero, que nuestros protagonistas se encargarán de agravar hasta el punto de escayolar por completo al pobre hombre, con tal de tener un famoso con el cual revitalizar el nombre de la Clínica.

Mientras tanto Argimiro tendrá que evitar la persecución de los mafiosos, ayudado, a cambio de una "pequeña comisión" (que por Fabrizio bien podría ser beneficiarse a la estupenda novia de Argimiro) por Fabrizio.


En definitiva, las señas de identidad de uno de nuestros más grandes cineastas, como es Mariano Ozores, y más ninguneados, lamentablemente. 

De aquí hacia adelante ya podéis imaginaros lo que se viene, equívocos, picaresca, sátira de la sociedad española de la época (válida por desgracia también para la actual) gags de antología disparados a toda leche, secundarios grandísimos, malentendidos, y muchas escenas erótico festivas.

Lo que hace peculiar y especialmente valiosa a Agítese antes de Usarla es, por un lado, que la versatilidad de Ozores hace que muchos de los gags sean propios del spoof más clásico como es el de los Zaf (la escena en que no vemos al "paciente" que opera Argimiro, mientras que este va pidiendo instrumental a Fabricio podría entrar sin problemas en un Agarralo Como Puedas) y que estos fluyan a toda prisa y sin desentonar con otros más de la escuela "Ozores" o los erótico festivos. Y por otro, que del primero al último de los actores están absolutamente soberbios. No hay palabras. Todos tremendos, hasta los que solo tienen una frase. De entre todos los maravillosos gags de los secundarios destacaría al personaje del enterrador interpretado por Tomás Zori ("a mi es que me encanta quemar los trozos de los cuerpos, verlos arder, yo es que soy muy rarito ¿saben?" les dice a unos atónitos Argimiro y Fabricio, no podía parar de reír con la cara que pone y como lo dice). Además el ritmo es endiablado y al tener dos tramas que no dejan de avanzar, no tenemos un segundo de respiro, es un no parar de reír. 


Y que decir de la química entre Pajares y Esteso. A estas alturas alcanza cotas estratosféricas. Sus escenas denotan una química entre ellos que eleva cada gag y cada conversación, y se nota que disfrutan metiendo morcillas maravillosas en los diálogos. Además parece haber un afán de hacer el más dificil todavía y ofrecer más aún de lo que se había ofrecido en películas anteriores, más gags, más tramas, más locura, incluso más mujeres de impresión, porque aquí tenemos nada menos que a la imponente Jenny Llada, Beatriz Escudero, la encantadora Andrea Albani...una variedad de tremendas feminas que es un festín para los ojos, la verdad.

Y ojo al final que es de antología. Un 10 para esta comedia absolutamente recomendable y de las más destacables de las protagonizadas por Pajares y Esteso.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Alien el Octavo pasajero (1979) de Ridley Scott. Un slasher en el espacio. Un giallo sobrenatural.


Poco más puedo añadir yo que no se haya dicho sobre un clásico indiscutible del cine. En mi enésimo visionado de esta maravilla (esta vez en hd, una calidad que enfatiza aún más el poder visual acojonante que tiene) destacaría lo bien que pasa el tiempo por este film de Ridley Scott. Más allá de Anacronismos insalvables como teclados bastos y pantallas de ordenador analógicas que recuerdan a Ordenadores Amiga y demás, meramente anecdóticos, la cinta no solo envejece estupendamente sino que como el vino, mejora con los años. 


Además de darme el gustazo de verla un Domingo por la mañana, como la primera vez, cuando aún era un chaval hipnotizado, que la vio de hito en hito, grabada de Telecinco la noche anterior, destacaría este visionado por ser el primero en que realmente me ha llamado la atención la belleza de Sigourney Weaver. Supongo que algunos pensarán que ya era hora. Que queréis que os diga, por alguna razón nunca ha sido mi tipo, no me ha llamado la atención. Quizá demasiado dura, alta e imponente para mi gustos. Pero esta vez si que me ha llamado poderosamente la atención como protagonista, con esa belleza que mezcla dureza y atractivo sexual. Bien es cierto, que es la primera vez que veo Alien el Octavo Pasajero habiendo visto su "precuela" Prometheus, protagonizada por otra actriz de belleza singular, poco habitual, con un carácter también fuerte y duro, Noomi Rapace, que si que me ha parecido una mujer espectacular desde que la vi por primera vez en Millenium 1: Los Hombres que No Amaban a las Mujeres. Tal vez con el recuerdo de Noomi Rapace como Elizabeth Shaw he reconocido componentes de ese personaje potenciados por el carácter aún más duro e imponente en Sigurney Weaver como Ripley...o quizá es que me estoy haciendo mayor y me vuelvo un viejo verde, con gustos cada vez más refinados y amplios. Rayadas a parte es un gran film, nada que no sepáis ya, claro. Pero si dudáis antes de verlo de nuevo, que sepáis que revisionarlo siempre es una buena idea, aunque hayáis perdido la cuenta de las veces que lo habéis hecho, como es mi caso.


Ridley Scott defendió desde su entrada en el proyecto la ídea de una heroína protagonista femenina, contradiciendo lo escrito en el guión del gran Dan O´Bannon (director del absoluto clásico "El Retorno de los Muertos Vivientes" de 1985). Y además apoyaba la opción de una por aquel entonces desconocida, Sigourney Weaver como protagonista porque era la única que veía con los suficientes cojones para enfrentarse al bicho en la escena final. Pero tras este visionado, me doy cuenta que esa elección obedecía además a propósitos básicos de narración, de ideas fundamentales y emocionales plasmadas en el final. Claro, esto se habrá dicho hasta la saciedad, pero os juro que es hoy cuando más claro me ha quedado. La escena del Alien "infiltrado" presenciando el striptease de una confiada Ripley en la cápsula de salvamento tiene un componente erótico potentísimo. De esto ya se ha hablado muchas veces, si, pero repito, es hoy, durante mi enésimo visionado de la cinta, cuando he sido plenamente consciente de ello. Básicamente porque, como os he dicho, es la primera vez que Ripley me pone cachondo, hablando mal y pronto. 

El erotismo "casual" que se desprende de esa espectacular criatura que es la Weaver de 30 años, entre estilizada, fibrosa y descuidada (esa hucha asomando por encima de las braguitas) y después atenuado por el miedo, que nos permite contemplar ese cuerpo casi desnudo presa de la tensión, es de una carga tremenda, mucho más de lo que yo haya leído y desde luego de lo que haya experimentado hasta ahora. Quizá el empaque de ciencia ficción y gran clásico de terror que tiene, me haya distraido de hasta que punto es esa escena perversamente erótica, o quizá es que estoy bajo la influencia de muchas cintas de eróticas y softcore de los 70 que visiono ultimamente. Pero insisto, es una escena sumamente erótica, perversamente cachonda y sucia, disfrazada de escena de suspense, que también lo tiene y lo es, pero para mi ahora es un final en esencia, perversa y erótica.


Lo bueno de los revisionados (y mas los hechos en alta definición que arrojan luz sobre detalles que facilmente puede pasar desapercibidos viendo los films en la televisión analógica de hace años, vhs o dvd como es mi caso) es que arrojan luz o te hacen descubrir detalles que te habían pasado desapercibidos por completo. Uno de los más perturbadores, ya conocido por todos, es que el "sintético" interpretado por Ian Holm en el film, Ash, es que este ser, no por ser artificial deja de ser sexual. De hecho el amigo es un guarrete, porque en la escena en que trata de ahogar y matar a Ripley observamos en su estancia que sus paredes están repletas de fotos de mujeres desnudas pegadas, recortadas de revistas porno. Lo que me ha dejado picueto al ver el film esta mañana es apreciar varias fotos de niñas pequeñas también, sugiriendo que además el robot tiene tendencias pederastas. Perturbador pero fascinante el gusto por el detalle invertido en este clásico.

Otra escena de la que se ha alterado para siempre mi percepción (de esta ya, se ha hablado más aunque yo es la primera vez que me doy cuenta) es la de la muerte de Lambert (Veronica Cartwright). Ahora que lo pienso, torpe de mi, siempre había notado algo raro en esta escena. Como si fuera extraña, incompleta, o tuviese algo que arañaba con los dedos pero que no terminaba de ver, aunque efectivamente no se ve, pero queda bastante claro, por la puesta en escena, que aunque no es gráfica da a entender lo que sucede de forma sutil y elegante hasta cierto punto (fiel a la tónica de todo el film), pero suficientemente clara.

Hacia el final del film Parker (Yaphet Kotto) y Lambert cargan distintos aparatos para preparar el despegue de la cápsula de salvamento, cuando irrumpe el Alien. Lambert queda paralizada por el miedo frente a la criatura. Parker intenta ayudarla pero el Alien lo fulmina. En ese momento podemos ver lo que se supone que es la "cola" del Alien ascendiendo por la pierna de Lambert acercándose peligrosamente a su entrepierna, aunque no llegamos a ver más que el acercamiento bastante a oscuras... El plano se corta y vemos a Ripley a varias decenas de metros, corriendo al oír los gritos de auxilio de sus compañeros, oye la agonía de Parker y también la de Lambert, que grita y después oímos unos extraños gemidos entrecortados y apresurados, como de animal, después más gritos, y luego el silencio...


La concatenación de estos sucesos y planos en el film siempre me había extrañado vagamente, pero no había juntado las piezas del puzle. Ahora tengo claro (sobretodo tras el plano en que Ripley llega a la estancia donde Parker yace muerto y vemos colgar las piernas desnudas de Lambert llenas de sangre en primer término, como si yaciera tumbada boca abajo) que el Alien viola de alguna manera a Lambert. Esos gemidos extraños (que siempre me parecieron hasta absurdos o ridículos, no parecían cuadrar con la calidad que impregnaba el resto de la película) son tan peculiares porque pertenecen al Alien, follándose como un ávido a la vulnerable y delicada Lambert, que pasa prácticamente todo el film en estado de shock y acaba aún peor ¡Claro! ¿Es que no te habías dado cuenta? Me diréis. Pues no, así de torpe soy amigos, que le vamos a hacer. Pero oye, me hace recuperar mi fe en los revisionados. No todo puede captarse la primera vez.

Por poner una nota negativa, duele un poco ver ese plano final del Alien expulsado al espacio, con el cuerpo totalmente erguido, es la única vez que somos plenamente conscientes de que es un tipo metido en un traje de goma. Desmerece con el resto del film, de una calidad asombrosa incluso visto hoy en día, más de 30 años después de su estreno. No obstante ese plano es una minucia en medio de un océano de maravilla visual fascinante de la que podríamos estar hablando horas y horas. Tan llena está de temas interesantes, tanto dentro como fuera de la película. Pero por ahora lo dejaré aquí, que ya bastante me he extendido. Si no la veis hace tiempo, echadle otro vistazo, porque lo vais a disfrutar.