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miércoles, 1 de febrero de 2017

Morbo


¡Bueno! ¡Que horror! Vaya primero por delante que siempre me ha repugnado a Ana Belén y no me parece ni la mitad de atractiva y guapa de lo que cree, con esa falsa modestia tan indignante. Me parece que interpreta -como dicen de actrices como Natalie Portman, los chicos del Canal de Youtube Red Letter Media-a una actriz en películas. Tener una perfecta dicción no equivale a ser buena actriz. Pero vamos, culpa suya exclusiva no es el perfecto coñazo en oocasiones pretencioso que es este "Morbo". Que por cierto ¿porque cojones se llama Morbo? ¿Por el tema Voyeur que planea por la película? No se... disfruto como el que más de un film experimental, y más de los 70 (con toda su influencia de Repulsión de Polanski y demás) pero joder... la trama hace aguas por su falta de verosimilitud alarmante, unos diálogos presuntamente filosóficos que son de risa y los actores pues son todos lamentables, no solo Ana Belén, el bueno de Victor Manuel es la inexpresividad personificada, y eso que el actor de Doblaje hace lo que puede con el, pero no hay manera. 
La trama envuelve a dos recien casados de luna de miel que acampan en ...bueno el campo, todo va bien hasta que notan que les encienden los limpiaparabrisas del coche, vacían el agua, etc...vamos putaditas. Yo esperaba que fueran ellos de viejos o... no se alguna metáfora molona, pero nada, resulta que si, que hay una casa abandonada que se incendió y en ella habitan dos elementos de los que se encargan nuestros protagonistas como si después de 80 minutos soporíferos con diálogos de vergüenza ajena sobre amor, vida y muerte, esto fuera, después de todo un thriller de acción a lo Peckimpah... Y nada, se miran durante 10 minutos interminables, recogen y se largan. Fin. Que te jodan Ana Belen. Que te jodan Victor Manuel. Y sobre todo que te jodan Gonzalo Suarez. No la vean se lo ruego.

viernes, 27 de enero de 2017

Downtown (1975) Jesús Franco



Vivir para ver amigos, cuando uno cree haberlo visto todo, se sorprende contemplando la imagen de Jess Franco en bañador. En fin, pues aquí estamos con un nuevo tostón entrañable del tío Jess, aunque bueno, este se deja ver bastante bien, eso si, me lo he tragado en alemán con subtítulos en inglés. Inglés controlo, pero no se que tiene el alemán (y más en boca de Jess Franco) que me desconcentra para leer el inglés. Añadidle flipar con una jovencita Lina Romay exhibiéndose más deshinibida que nunca con el desparapajo que le caracterizaba, el sueño y las varias cervezas que llevaba viéndola, para obtener como resultado un completo desconocimiento por mi parte de la trama. Pero por suerte, como la mayoría de las del tito Jess, se puede disfrutar perfectamente aunque uno no se esté enterando que demonios pasa en un momento dado (es más, de hecho, es una sensación común en su filmografía). Además al final se trata de la historia de siempre, en este caso, de detectives. 



Jess Franco es Al Pereira (personaje que en otras ocasiones -desconozco cuantas, que alguien me lo apunte si lo sabe- interpretó Antonio Mayans) un detective cutrecillo de la costa (pero que se cree la hostia, a juzgar por sus soliloquios) que es contratado por una stripper interpretada (apasionadamente) por la Romay, para que le haga las fotos a su marido, en acto de puesta de cornamenta. En un principio parece dinero fácil, pero la cosa claro, se complicará cuando el tipo muera, y Pereira sea uno de los sospechosos. Además , el tipo estaba forrado y era poderoso. Y partir de aquí los típicos giros, las típicas investigaciones y pesquisas, de las que no me enteré demasiado , pero que básicamente consisten en el pobre Al Pereira haciéndose el duro, pero cayendo de lleno en las redes de Lina Romay y su pérfida amante lesbiana, que le manipulan a su antojo para obtener sus criminales objetivos. 




Downtown tiene el atractivo añadido de ser una de las pocas ocasiones en que podemos tener como protagonista a Jess Franco, y no solo en papeles secundarios, como ocurría a menudo. Y es un gran protagonista. Esa cara permanente de -me váis a perdonar la expresión- "quedao" que tiene es...demonios, hipnótica, en serio, le quieres seguir mirando, quieres ver que más hace, es el protagonsita perfecto, o lo que debería ser un actor protagonista y no como muchos de los actores protagonistas que han janolado sus otras películas (toma trabalenguas). Además Al Pereira es un personaje feillo y bajito que se cree Humphrey Bogart, y como tal Jess Franco lo interpreta a la perfección para que resulte cómico el contraste entre lo que el piensa que es y lo que resulta ser en realidad.

Otro punto a favor para los más mitómanos es tener escenas con Jess Franco y Lina Romay enrrollándose, que como sabéis fueron marido y mujer durante décadas. No es que sea el colmo de la excitación ver a un cuarentón (en la época) como Jesús Franco con la Romay con ventipocos (de nuevo repito, en la época) pero siendo quienes son, para los que hemos visto y sufrido tantas de sus películas, es algo así como entrañable, a su manera chabacana (la Romay se dedica a lamerle el bigote con profusión a Franco). Total que si te has tragado Vampiros Lesbos, Dracula contra Frankenstein o El Ataque de las Vampiras y las has disfrutado (siendo tan coñazo como son) ¿como no vas a disfrutar Downtown que es hasta mejor? tenemos zooms descarados a los coños en cuanto están al aire, que es muy gracioso, escenas imprescindibles de cabaret, confusos tríos eróticos (el de Jess Franco masturbando torpemente a las dos lesbianas es de antología) y un personaje entrañable del que el director busca la mofa.



Antes de acabar a colación de las torpes escenas eróticas de las que hablaba, resulta chocante lo mal dirigidas que están estas, frente a lo espectacular y sensual que resultan otras más "tranquilas" por ejemplo la mañana siguiente al trío de la Romay, su novia y Franco, en que ambas fuman y chupan botellas en pelotas. La foto en esos momentos es hasta bonita y ellas están...en fin que está claro que lo de Franco no eran las escenas standard, eran los momentos...diferentes, en que no pasaba nada concreto. Así ha resultado su filmografía claro. En fin que la recomiendo a fans de Jess Franco y a quien le interesen las películas eróticas españolas torponas de los setenta.

domingo, 27 de marzo de 2016

El Desenlace (2005)



Un director de prestigio cuya última película fracasó (José Sancho), su amante y co-guionista (Beatriz Rico), el escritor gay (aunque dentro del armario, pero liado con un joven que quiere cambiar de sexo) de la novela de éxito que quieren adaptar los dos anteriores (Carlos Bardem) y el productor de dicho film (Javier Gurruchaga), con su explosiva novia presentadora de programas de televisión sensacionalistas (Isabel del Toro), pasan un fin de semana en un hotel de Santiago de compostela para limar aspectos de la produccción. Allí se desencadenarán pasiones ocultas...

El cine indie existe en España, y yo sin enterarme. Fascinante amigos. Gracias a un blog del que soy asiduo he descubierto la figura de Juan Pinzás. Un director peculiar. Que supuestamente perteneció al movimiento dogma, y que está marcado básicamente por una serie de fracasos en taquilla (encabezados por el film La Gran Comedia 1988) y por lo que se intuye viendo este El Desenlace, un tremendo resquemor a la industria del cine, y a la crítica en particular.



Tampoco me voy a detener mucho a hablar de este hombre, porque apenas comienzo a descubrirlo, pero El Desenlace me ha picado y mucho la curiosidad. La película ayer, al acabar de verla de madrugada (la vi del tirón a pesar del sueño que tenía) me generó dilema. Lo cierto es que es fallida como lo que intenta ser, un film dogma con un grupo de personajes encerrados en un mismo espacio y en un mismo tiempo...una especie de tragicomedia coral... la carga dramática que pretende imprimirle a todo cae en saco roto, y es más, la hace involuntariamente graciosa (más con tipos tan intensos que se lo toman tan en serio como Jose Sancho). 

Pero a mi me ha gustado, osea que ha de ser buena, pero en absoluto en la manera en que pretende serlo. 

Y es que resulta tremendamente divertida por sus despropósitos. Gurruchaga apenas intentando ser un productor excéntrico forrado con dilemas existenciales, que al final, es sencillamente Gurruchaga, nada de la amargura que se supone que acarrea el personaje trasciende, es demasiado gracioso. Carlos Bardem haciendo de gay reprimido...otra cosa que tal, me partía viendo la primera escena en que se besa con su pareja, un chavalillo con mucha pluma, lo hace de forma totalmente indiferente en plan "vale hago de gay pues ala toca beso" sin una gota de actuación. Después tenemos a una preciosa para estropeada Beatriz Rico (por ella me compré el dvd básicamente, la tenía perdida desde los tiempos de Telecinco con Hugo y la película que tantas veces vi emocionado porque salía en tetas "Los hombres siempre mienten" de 1995) que eso si, cumple bastante bien como actriz (y enseña otra vez las tetas, esta vez siliconadas). Luego está José Sancho, que es como un alter ego del director, esto es, un director de cine fracasado, que está rabioso por que su último film fue un fracaso, y al que, inexplicablemente todos hacen caso cuando está borracho y empieza a llamarles de todo... maricón, puta... y al final de la película todos vienen a coincidir en que es un tipo con dos cojones, gran director de cine y mejor persona... cuando claramente ha sido un hijo de puta toda la película, fascinante.



Es una propuesta tan extraña, tan casera (es una cámara digital y un atajo de actores que han vivido mejores tiempos en un hotel de Santiago de Compostela durante la temporada baja, en que básicamente están solos salvo otro actor en silla de ruedas) y tan poco común en el cine español que ya por su propia rareza, por su desmedido amor por si misma (facil cinco minutos previos al inicio de la película nos van listando hasta el último premio que ha recibido en el culo del mundo) que no me queda más remedio que amarla en su necedad.

No hay un hilo narrativo. Son todo conversaciones en el contexto de un mundo imaginario que se ha creado su director...un mundo donde existen productores estrellas del cine indie español (como se refieren textualmente al personaje de Gurruchaga en un momento dado) y Pinzas en un genio incomprendido. Y donde un borracho puede sacar una pistola de juguete asustar a los personajes que piensan que los va a matar, y luego se ríe de ellos diciendo que la pistola es de juguete, y estos se ríen también y le piden un abrazo... todas las escenas son obras de microteatro con diálogos extremos fuera de lugar, que en teoría deberían cambiar la dinámica de todas las relaciones entre los personajes, pero al concluir tan amigos, como si no hubiera pasado nada. Y claro, sin quererlo, la película es genial con todo esto.




Mención a parte ese final con ese hombre en silla de ruedas que se tira a la piscina para suicidarse (como hizo el hermano del personaje de José Sancho muriendo) y este que lo ve desde un piso alto del hotel, y en segundos está abajo corriendo a salvarle en calzoncillos ¡Sancho Action Hero! Grandiosa. 

Jamás he podido terminar de ver The Room, pero imagino que El Desenlace debe ser algo parecido. Un drama que en su esfuerzo por ser profundo, complejo e intenso, se hace todo lo contrario, disparatado y risible. 



P.D. Investigando un poco sobre Beatriz Rico he descubierto que hace obras de teatro como Mejor Viuda que Mal Casada (que se anuncia con fotos de ella con unos niveles de manipulación de photoshop en la cara para rejuvenecerla inéditos) tiene un grupo de rock (no entraré a valorar la calidad...) llamado Be Rock con el que se va de gira, y es madre. 

P.D. 2. En el reparto tenemos tambien a Isabel del Toro, mujer recauchutada, de cuerpazo que ha vivido mejores días, me sonaba de televisión y tal...pero no la situaba. Viendo imdb descubro que salía en la horrorosa Mucha Sangre...y viendo fotos de la película la verdad es que aquí parece más joven...

P.D. 3. Para el recuerdo me quedará para siempre la descojonante escena con Gurruchaga sufriendo y cagándose en todo los ronquidos de Fabio, el amante de Carlos Bardem en la película, que es un chico que quiere operarse para ser mujer y hace monólogos de humor ataviado en plan Liza Minelli.

jueves, 6 de agosto de 2015

Tren Especial Para Hitler (1977)


Me he visto esta Naziexplotation (coproducción Hispano/Francesa curiosamente) más que nada por la preciosa Sandra Mozarowsky, que como sabrán los más aficionados al cine de género en nuestro país tuvo un desgraciado final a los 18 años, tras caer de su balcón en la Calle Barquillo. Supuestamente digo, porque teorías conspiranoicas la situan como amante del rey (murió embarazada, y estas teorías apuntan a que el niño era hijo del monarca) , y lo que si es cierto y está comprobado es que combinaba su trabajo como actriz con el de prostituta en un club de alterne del que era socio ni más ni menos que Paco Martinez Soria. 

Una vez más, la historia tras las cámaras es mucho más fascinante que delante de ellas. A parte de aquí a la Mozarowsky podemos verla en películas como El Mariscal del Infierno, con Paul Naschy o la Noche de las Gaviotas, la cuarta entrega de la saga de los zombis templario de Armando de Ossorio. Siempre en papeles secundarios (aquí aún más que en las películas mencionadas) no es que la chica destacara por sus dotes interpretativas (a inexpresiva no la ganaba nadie pobrecita mía) pero destaca sobremanera su belleza, y lo que le pasó, fuera cual fuera el motivo, es una desgracia, quien sabe que más podría haber hecho la muchacha con más tiempo (quizá no ganar un Oscar pero como molaría verla en más películas de fantaterror español de la época).

En cuanto a la película, tiene una premisa muy graciosa (un tren parte rumbo a Berlin para llevarle putas a Hitler) que básicamente sirve para hilvanar escenas eróticas torponas unas con otras hasta llegar a un climax bastante folletinesco con triángulos amorosos, traiciones, cambios de bando y asesinatos. Todo eso si, rodado sin apenas medios, con bastante desgana y más torpeza. Aunque hace gracia ver al entrañable Frank Braña (un secundario imprescindible del cine de Juan Piquer Simón) haciendo de Nazi, desatado como villano decadente y vicioso, cabalgando a prostitutas y azotándolas con la fusta como un loco. 

Aunque os interese en algún momento el Nazixplotation pasad de ella, a no ser que como a mi, os den ganas de ver más de Sandra Mozarowsky, aunque casi ni eso, porque aquí no saldrá más de cuarto de hora de la hora y cuarenta y ocho que dura el film (dos días y cuatro sentadas me a costado acabarla ojo).

martes, 22 de octubre de 2013

En un lugar de la Manga (1970) de Mariano Ozores. Yo soy Español ¡Y antiguo!


Juan (Manolo Escobar) es un alegre fabricante de Guitarras cuyo abuelo, Don Casimiro (Joaquín Roa) posee una enorme finca, llamada El Carro (jojojo) que es la única que falta por venderse a una enorme compañía, la cual quiere construir un enorme complejo turístico en la Manga del Mar Menor (Murcia), pero Juan, terco, se niega una y otra vez a vender, así como su abuelo. Don Felipe (Jose Luís Lopez Vaquez) y Garralla (Manolo Gómez Bur) su ayudante, ayudados por la amante de este, Alicia (Conchita Velasco) harán todo lo posible por convencerle a través de medios poco ortodoxos.


Los 70 (aunque prácticamente y ambientándose en España, aún los 60 con todo su maravilloso colorido pop pasado por el tamiz garrulo cañí), Manolo Escobar alzado cantando sus temazos, Concha Velasco guapísima y sexy, esto va en mayúsculas JOSE LUÍS LOPEZ VAZQUEZ COMPLETAMENTE DESATADO (osea en esta peli MÁS y eso es décir la gloria y el descojone, por momentos está...bueno, bueno, indescriptiblemente desatado, siempre genial), señores Tip y Coll, que salen una escena pero es de puta antología, tremendo, tremendo.

De verdad, osea, la película se llama ¡En un lugar de la Manga! ¿Puede haber un título mejor en todo el maldito mundo?


Una película en que Mariano Ozores da el do de pecho amigos, visionado recomendado desde ya si quieren reírse durante maldita hora y media, y es que da gusto verla ¡y olvidaos de prejuicios hipso facto! de lo mejorcito de nuestro cine y punto. Un guión perfecto, una puesta en escena inmejorable, fluye de maravilla, superentretenida, no da tregua. De verdad, me ha encantado ¡se la recomiendo!

jueves, 17 de octubre de 2013

R2 y El Caso del Cadaver sin Cabeza (2005) de Álvaro Sáenz de Heredia. Gurruchaga me hace gracia, la película no.


El Inspector Ruperez "R2" (Javier Gurruchaga) es el típico policía de buenas intenciones pero despistado y que la caga siempre en el último momento. Su joven ayudante, que solo piensa en comer y follar, tampoco ayuda. Pronto se verán involucrados en un caso de secuestro de la mujer de un millonario, un caso que R2 emprende con la ilusión de recuperar su prestigio perdido (en su momento salvó de la muerte al Príncipe Felipe). Pero, como no, nada es lo que parece y habrá giros inesperados (que en realidad esperamos) en los acontecimientos.


Desde ya os digo, que si hay alguien con un mínimo de interés en ver esta cinta por lo que sea, se mantenga alejado de ella. Yo la vi hace unos días en el Cex por un Euro, y como es de Alvaro Saenz de Heredia, director que me cae bien por haber dirigido Aquí Huele a Muerto, El Robobo de la Jojoya (que me encantan, sobretodo la primera), las películas de Chiquito de la Calzada, Condemor y Brácula (estás ya no me gustan tanto pero bueno, son simpáticas, sobretodo Brácula) y además tiene como protagonista al gran Javier Gurruchaga haciendo de Inspector de policía, pensé, joder, puede estar divertida y por un euro ¡demonios! y la compré.

La primera media ahora no es que sea un alarde, pero al menos se hace llevadera. Hace gracia ver a Gurruchaga logrando apenas disimular que es Gurruchaga. Tratando de actuar como un malhumorado Inspector. Sin apenas lograrlo claro, Gurruchaga es mucho Gurruchaga, y tampoco es que se le vea matándose por lograrlo vamos, ni falta que hace y el lo sabe. Lo que digo yo es...demonios ¿porque no le ponen a hacer de si mismo? ¿Hacía falta hacer este extraño cruce entre buddy movie, spoof a lo Inspector Cluseau y cine negro rancio con Humprey Bogart en mente? Y ahí es cuando empiezan los problemas.


Y es que tras una primera media hora llevadera y entretenida, la película empieza a estancarse, a ponerse seria con el personaje del compañero de R2 (que por cierto ¿a quien cojones se le ocurrió un nombre tan estúpido y que encima recuerda tanto al robot de Star Wars cuando no viene a cuento? en fin...). Cuando Gurruchaga está en pantalla, se va llevando (reseñable es la escena con la mítica Fedra Lorente "La Bombi" y Jesús Bonilla, aunque podría haber sido mucho más divertida) pero cuando desaparece por demasiado tiempo absurdamente, como ocurre hacia el segundo acto, nos aburrimos horrores. 

Pero la cosa todavía decae más cuando llegamos al último acto, porque aunque "vuelve" Gurruchaga, cada vez le vemos menos a el y más a R2, un policía frustrado, malhumorado, que a la postre no tiene ninguna gracia ni nos importa, con lo cual, vemos la película, pero como si vieramos la antigua carta de ajuste, ahora, los teleconcursos de mierder. 

Hacia el final intentan remontar con un final "internacional" (Cadiz o la Costa del Sol disfrazada malamente de Kuwait claro) pero solo nos despierta la breve aparición del gran Pepe Carabias y un bailecito sensual de una de las protagonistas. Llegó el final y ni me enteré. Os juro que mi mente estaba a mil millones de kilómetros de allí. Totalmente prescindible. Una pena porque me apetecía ver a Gurruchaga alzado.



martes, 1 de octubre de 2013

Agítese antes de Usarla (1983) de Mariano Ozores. Pajares y Esteso en un Hospital ¿Hace falta decir más?


Otra de las pelulazas dirigidas por Mariano Ozores en su época de mayor esplendor. Como siempre una comedia de máximo nivel y punto. Hay que verlas, revisarlas y adorarlas, porque además, es lo que ocurre automáticamente tras verlas. Enterremos de una puta vez estúpidos prejuicios y actitudes condescendientes porque esto es de lo mejorcito que ha dado nuestro cine.

Agitesé antes de Usarla nos cuenta la historia de la Clínica "La Operadora" (en el primer plano del Hospital la megafonía pide a un Doctor que se mire en el bolsillo a ver si tiene el bazo de un paciente que está en el quirófano) que no pasa por sus mejores momentos. El Dr. Braquia (Antonio Ozores) y el Dr. Flodio (Alfonso del Real) se achacan mutuamente la cantidad de pacientes que matan en la mesa de operaciones, Flodio achaca a Braquia lo mucho que le gusta abrir en canal a los pobres infortunados que pasan por sus manos (Braquia afila constantemente un cuchillo jamonero, artículo que usa en sus operaciones). La cosa así no puede seguir, y concluyen que lo mejor para la clínica sería contar entre sus pacientes con un famoso, que diera publicidad a la clínica.


Es entonces cuando entran en escena los protagonistas, Fabricio (Fernando Esteso) un celador frustrado, que siempre quiso ser médico y Argimiro (Andrés Pajares) un granuja que se ha quedado con una gran cantidad de dinero de unos mafiosos (un trío de antología formado nada menos que por un jovencísimo Arévalo, Jose Lifante y el "pequeño" José Espinosa absolutamente magistrales) y se hace pasar por médico para ocultarse de estos. Cuando pasa su Consulta como falso médico ayudado por Fabricio, dará sin quererlo con la solución. Un diputado, llamado Francisco Granja (Juanito Navarro) llega con un problema sin importancia, un uñero, que nuestros protagonistas se encargarán de agravar hasta el punto de escayolar por completo al pobre hombre, con tal de tener un famoso con el cual revitalizar el nombre de la Clínica.

Mientras tanto Argimiro tendrá que evitar la persecución de los mafiosos, ayudado, a cambio de una "pequeña comisión" (que por Fabrizio bien podría ser beneficiarse a la estupenda novia de Argimiro) por Fabrizio.


En definitiva, las señas de identidad de uno de nuestros más grandes cineastas, como es Mariano Ozores, y más ninguneados, lamentablemente. 

De aquí hacia adelante ya podéis imaginaros lo que se viene, equívocos, picaresca, sátira de la sociedad española de la época (válida por desgracia también para la actual) gags de antología disparados a toda leche, secundarios grandísimos, malentendidos, y muchas escenas erótico festivas.

Lo que hace peculiar y especialmente valiosa a Agítese antes de Usarla es, por un lado, que la versatilidad de Ozores hace que muchos de los gags sean propios del spoof más clásico como es el de los Zaf (la escena en que no vemos al "paciente" que opera Argimiro, mientras que este va pidiendo instrumental a Fabricio podría entrar sin problemas en un Agarralo Como Puedas) y que estos fluyan a toda prisa y sin desentonar con otros más de la escuela "Ozores" o los erótico festivos. Y por otro, que del primero al último de los actores están absolutamente soberbios. No hay palabras. Todos tremendos, hasta los que solo tienen una frase. De entre todos los maravillosos gags de los secundarios destacaría al personaje del enterrador interpretado por Tomás Zori ("a mi es que me encanta quemar los trozos de los cuerpos, verlos arder, yo es que soy muy rarito ¿saben?" les dice a unos atónitos Argimiro y Fabricio, no podía parar de reír con la cara que pone y como lo dice). Además el ritmo es endiablado y al tener dos tramas que no dejan de avanzar, no tenemos un segundo de respiro, es un no parar de reír. 


Y que decir de la química entre Pajares y Esteso. A estas alturas alcanza cotas estratosféricas. Sus escenas denotan una química entre ellos que eleva cada gag y cada conversación, y se nota que disfrutan metiendo morcillas maravillosas en los diálogos. Además parece haber un afán de hacer el más dificil todavía y ofrecer más aún de lo que se había ofrecido en películas anteriores, más gags, más tramas, más locura, incluso más mujeres de impresión, porque aquí tenemos nada menos que a la imponente Jenny Llada, Beatriz Escudero, la encantadora Andrea Albani...una variedad de tremendas feminas que es un festín para los ojos, la verdad.

Y ojo al final que es de antología. Un 10 para esta comedia absolutamente recomendable y de las más destacables de las protagonizadas por Pajares y Esteso.

jueves, 25 de julio de 2013

Los Liantes (1981) de Mariano Ozores


¡Que buena es Los Liantes! Me gusta más que Los Bingueros. Ambas son muy buenas, pero la velocidad trepidante a la que se suceden en Los Liantes y lo que me río con ellos hacen que esta me parezca mejor, aunque hacia la mitad Ozores parece querer imitar la dinámica de Los Bingueros pero con Ruleta en lugar de Bingo, lo que deja un film menos heterogeneo. No obstante es muy buena. Y nuevamente tenemos unos Esteso y Pajares en estado de gracia.


El argumento nos narra las peripecias de Fidel y Amador (como curiosidad, si os fijáis, los nombres de los personajes de Andres Pajares y Fernando Esteso siempre tienen la misma inicial que la de sus nombres reales, Mariano Ozores dice que lo escribía así a propósito para que se supiese a quien interpretaba cada uno leyendo el guión dos muertos de hambre que sobreviven haciendo pequeños trapicheos. Haciéndose pasar por músicos, vendiendo absurdos dispositivos antirrobo, chantajeando a maridos infieles con enviar a sus mujeres fotos de ellos con sus "queridas", aprovechándose de los incautos turistas... en una sucesión de gags verdaderamente magistrales que no da tregua al espectador.

Especialmente impactante es el gag en que el pantalón de Fidel (Fernando Esteso) queda atrapado en un tren de lavado automático en un momento en que por una escena anterior está esposado a Amador (Andrés Pajares) de manera que ambos son arrastrados al tunel de lavado. La escena se grabó sin extras, a pelo, con un par, eso son artistas. Por lo que nos cuentan en entrevistas incluidas en el dvd y comentarios en audio durante la película, ambos actores creían que se usarían dobles para la escena. Cual fue su sorpresa cuando llegaron a rodarla y Ozores les dijo que no había ningún doble. Todo esto lo cuentan entre risas en los comentarios. Que grandes. Especial mención a la edición de esta película y las demás del dúo por parte de manga films, que han cuidado mucho el apartado de los extras, las entrevistas y comentarios de los dos actores y el director durante la película no tienen precio.


Más adelante Fidel y Eduardo (Antonio Ozores, especialmente inspirado en esta película, atención al momento en que mira con una lupa de joyero un martillo y dice "una cosa tan sencilla como un martillo que no necesita pilas ni baterías ni nada y lleva siglos funcionando" graciosísimo momento que tiene toda la pinta de ser improvisado) meterán a Amador en un embrollo con un ricachón ludopata, al que harán creer que Amador es un hombre elefante que da suerte a todo aquel que le toca, con el objetivo de sacarle pasta. De ahí todos los líos, malentendidos y grandes gags que pueden esperarse y más. Otra imprescindible.