lunes, 14 de octubre de 2013

Señora casada busca joven bien dotado (1971) de Juan Xiol. Los alegres tiempos del Destape.


Pues nada, di con esta película buscando otra diferente, de Ignacio F. Iquino, a raíz del encendido interés que me provocó este cineasta a raiz de visionar la indescriptiblemente loca y maravillosa Secta Siniestra, emitida la noche del pasado Sábado 12 de Octubre en el último Cinebasura. El caso es que logré encontrar lo que andaba buscando, que era otra película de Iquino, de la que ya hablaré llegado el caso. Pero por el camino di con un completo listado de "Películas S" y estuve curioseando los argumentos de algunas de ellas. Algunos realmente bizarros, tanto los argumentos, como los títulos, como es el caso de "Neumonía erótica y pasota". 

Pero vayamos a lo que interesa, que en este caso es la que figuraba la primera de la lista: "Señora necesitada busca joven bien dotado" título largo, sensacionalista y absurdo donde los haya teniendo en cuenta lo poco que tiene que ver con la película.


Fue al mirar fotos de Lynn Anderson en esta película que me decidí a verla. Tiene un look superrecargado setentero con una melena pelirroja clara enorme que me fascinó. La película destaca por tener una factura bastante mejor de lo que solían tener este tipo de productos, con muchas localizaciones bonitas y una fotografía colorida y llamativa...pero por nada más. A pesar de que se empieza con animos, por la mezcla de diálogos absurdos y situaciones extravagantes, acaba siendo un rollo importante. Encima en la sinopsis del listado del que les hablo ya contaban la película al completo con lo cual...

Claro que no puede culpárseles. La película tiene un argumento liviano y fino, como una hoja de papel cebolla. Se centra en la típica mujer de millonario aburrida, que en este caso, se dedica a follarse cada verano a un jovenzuelo, que cae rendido a sus pies. Cuando acaba el veranito si te he visto no me acuerdo, y los pobres desdichados acaban con el corazon partío, como Alejandro Sanz.

Pero entonces es cuando Lynn (a la protagonista la llaman en el doblaje al menos, igual que a la actriz que le da vida, directamente) se encuentra con la orma de su zapato. Conoce a otro mozo de recargada melena (la película es un jocoso desfile de pelazos, melenazas tan exageradas, que por momentos parecen pelucones de plástico) pero esta vez, no es solo el chico el que cae enamorado, sino ella también. 

Y no cuento más por si alguno quiere verla sin conocer al dedillo lo que ocurre, como me pasó a mi. Pero vamos que tampoco es la panacea, y no salva a la película de ser un sopor pasada aproximadamente la media hora hasta casi el final.

Diré eso si, que me he descojonado por algunos monologos interiores de los personajes masculinos, cursis y pedantes que no vienen a cuento dado que la protagonista es la mujer. Y con algunas escenas muy absurdas con las que no queda otra que reirse. Por ejemplo en un momento dado, al excéntrico marido de la protagonista le da por hacer fotos a una amiga de ambos bailando en pelotas con un negro. Ambos se ven tan claramente incómodos interpretando la escena, y con tan poquitas ganas de tocarse mientras pretenden bailar salsa, que te acabas partiendo el culo.

Solo recomendada para historiadores o auténticos completistas de este tipo de cine. O curiosos irredentos como un servidor.

El Liguero Mágico (1980) Pajares y los Monstruos.


Armando (Andres Pajares) es un notario que se aliará Alicia Cazorla (la espectacular Adriana Vega) para encontrar un tesoro escondido en lo más profundo de una mansión que pertenece a su difunto tío Marcelo (soberbio -como siempre- Antonio Ozores). Juntos, habrán de hacer frente a espíritus, fantasmas salidas, hombres lobo gays, gigantones que lo entienden todo al revés y moños postizos que se caen en la sopa...¡Ozores y Pajares en una comedia terrorífica!


De pequeño me fascinaba esta película. Recuerdo pillarla de madrugada en televisión, ver el comienzo entre el terror y la risa (si terror también porque al comienzo de la película Ozores se cae por un barranco, quedando deformado y luciendo un truculento maquillaje con los ojos fuera de sus órbitas, y demonios ¡eso me asustaba!) y verla después varias veces, añadiendo a esas sensaciones también, la de estar cachondo. No es para menos ¡Adriana Vega! ¡Que mujer amigos! Durante mucho tiempo he estado buscándola en descarga, no encontrandola en ningún formato, así que imaginaos mi alegría cuando me la pude agenciar en dvd por 2 miserables euros...

Pero volvamos con Adriana Vega. Y es que hay que distinguir talentos entre actrices del destape. Para mi esta mujer era de las buenas. Vale, no era Meryl Streep, pero tenía el talento suficiente para saber como jugar bien sus bazas, y sabía en que clase de producto estaba y la manera más efectiva de actuar en el. Así no solo estaba buenísima, sino que sabía ser erótica y a la vez cómica en las escenas que lo requerían, manteniendo un perfecto equilibrio entre ambas cosas. Lo cual se traduce en escenas geniales, de fuerte carga erótica a la par que cómica, como esa en que vemos el liguero mágico por primera vez. Pajares tiene que leerlo a la luz del candil, debatiéndose entre seguir leyendo o ir a por ese maravilloso felpudo negro, de pelo tupido y ensortijado ¡Muerte a la depilación! ¡Donde hay pelo hay alegría! Mientras, ella se hace la decente e insta a Armando a que siga leyendo, pero lo dice de una manera muy pícara, contradiciendo su actitud a las palabras que dice. No se si entendéis lo que quiero decir. Pero entre la actuación de los dos, y el espectacular cuerpo de Adriana Vega, queda una escena genial, la mejor de la película.


La película cuenta con un gran plantel de secundarios: Blaky, Pepe Carabias, Maria Luisa Ponte (esta si que se sale), una joven Adriana Ozores, incluso María Isbert (con unos piños falsos y un look en general que dan bastante asco, todo sea dicho, sobretodo en un momento dado en que se le cae el moño postizo al puchero de la sopa)... que están todos bastante bien. Pero que a la vez, saturan un poco. Quiero decir, que al final son como demasiados personajes graciosos y llamativos y acaban desorientándote.

Como todas las de Mariano Ozores, es divertida y entretenida, pero francamente, la recordaba mejor. Hacia el final como le pasa tambien a Brujas Mágicas, parecen no saber muy bien que hacer, y hay demasiado desfase. En este caso, nos saturan con demasiados chistes ya caducos de UCD y no termina de acabar tan bien como empieza el asunto. 

Me quedo con Antonio Ozores, que está el tío aún más gracioso de lo habitual (solo recordar este diálogo: Ozores.- "cogí a un hombre y lo patee hasta deformarlo..." Pajares.- "Joe..." Ozores -con un enfasis solemne graciosísimo- ¡Yo es que soy muy burro eh!" o los momentos en que interviene como "espíritu" barbudo hacen que me parta de risa yo solo) y se nota que se lo está pasando pipa. Y por supuesto con Adriana Vega.

Tiene unos pocos momentos como los citados y algunos otros al comienzo muy buenos. El resto está por debajo de las cintas de Ozores con Pajares y Esteso. O será que soy más mayor y ahora me va más el costumbrismo. En todo caso, se la recomiendo si quieren pasarse un buen rato riéndose sin complejos, que tal y como están las cosas hoy día, es algo que no tiene precio.



Emmanuelle en América (1977). La prima de Emmanuelle.


Emanuelle en América es, naturalmente, una explotación italiana derivada del éxito de  Emmanuelle (1974) de Just Jaeckin, reseñada por mi en este mismo blog, y dirigida por Joe D'Amato (también director de Buio Omega (1979) comentada más abajo por mi compañero Alberto Fernández, parece que nos hemos puesto de acuerdo para hacer un especial D'Amato, pero juro que ha sido casualidad). 

Al ver Emmanuelle, quise acercarme a la celebre "Emmanuelle negra", saga que yo conocía a través de artículos de 2000 maníacos y otras referencias pero a la que nunca me había acercado hasta ahora pese a que me encantan las Explotaciones Italianas en general. Supongo que mi predilección por el terror ha hecho que no me haya interesado hasta ahora por estos films. Pero ay amigos, que buenos son los italianos explotando. Y es que en este caso, prefiero la explotación al original.


La Emmanuelle negra es una sexy y pizpireta periodista que se abre camino y consigue exclusivas mediante su espectacular cuerpo, sonrisa encantadora y encanto natural. Es un personaje mucho más llamativo e interesante que la indecisa y muchas veces ahostiable Emmanuelle original, una modelo, pija redomada, que en ningún momento se convierte en nuestra heroina, ni queremos seguirla en sus aventuras, como si pasa con esta mulatona espectacular que es Laura Gempser (ambas son atractivas, pero Laura Gempser es para mi, mucho más espectacular que Sylvia Kristel, con bastante diferencia).

Además ya conocéis a los italianos (o deberíais) como les gusta mezclar elementos impactantes y sensacionalistas, sin importar si vienen o no a cuento. Así en esta película de escasa hora y media tenemos pornografía explícita (no de la protagonista eso si), imágenes muy impactantes de supuestas "snuff movies" (si bien por momentos son tan fuertes que parecen reales, si alguien sabe si lo son o no que me lo aclare porque no he investigado sobre el tema) y hasta zoofilia explícita. Es decir, la marimorena, con tal de meterse al espectador en el bolsillo y llevarle a las salas. En las atípodas de la finura formal y argumental típicamente francesas que engalanaban el original (y lo hacía más soso y distante a la vez). 

No es que este a favor de todos esos elementos que la adornan (de hecho me saca de la película ver pollas y penetraciones reales así de repente, en una película supuestamente erótica, y ya no os hablo de lo desagradable de los momentos en que le tocan la polla a un caballo o cuando ven las películas snuff) de hecho me sacan bastante del tono distendido, cómico y erótico que tiene el film. Pero no puedo evitar que me haga gracia el morro que le echaban los italianos, saltándose a la torera límites morales como el de la zoofilia aprovechandose seguramente, de los vacíos legales que existirían en la época al respecto. Todo con tal de compensar un menor presupuesto y poder competir con la película que explotaban ¿no es maravilloso?


En definitiva una película mucho más entretenida e interesante que la Emmanuelle original, con un personaje principal que cae mejor y mola más. Su estructura episódica (el incidente con el novio de la modelo, la trama de la trata de blancas, el escarceo matrimonio liberal de Venecia, la investigación de las Snuff movies...) aunque hace más dispersa la trama también la hace más entretenida y variada (buscando colmar todos los gustos). Recomendable para todos (menos para los más sensibles con los temas fuertes ya mencionados).

P.D. No cometáis el mismo error que yo y ved antes Emanuelle Negra (1975) de Bitto Albertini, que es la primera película real de esta "saga". Yo no me informe bien y vi esta pensando que era la primera. Tengo pensado verla más adelante, así que pronto tendréis la correspondiente reseña de ella también.



viernes, 11 de octubre de 2013

Buio Omega (1979) de Joe D´Amato. El hombre y su muñeca.




Tras mucho meditar cuál sería el primer film del que haría reseña en este nuestro blog, y no se me ha ocurrido mejor manera que empezar con una la película del mítico director italiano Joe D´Amato. Recordado autor multigenérico durante el boom que supuso para el cine italiano los años setenta y ochenta , fue el responsable de "Gomia, el terror del Egeo"(1980), la saga "Emannuelle en...", "Ator el poderoso" (1982), y de muchas otras en las que casi todas eran explotación pura y dura.
Desgraciadamente murió en mil novecientos noventa y nueve, a los sesenta y dos años de edad, víctima de un paro cardíaco, dejando tras de sí una extensa carrera con más de doscientos títulos y generando un culto hacia su figura por parte de la gente (con mucho estómago) del mundillo.

Volviendo a la película, tras los variopintos nombres de "Buio Omega", "Beyond Darkness" o "Demencia" se oculta este giallo-slasher en el que se nos narran las desventuras de un joven taxidermista llamado Frank, el cual se encuentra obsesionado hasta la locura con su novia recientemente finada. También andan por ahí un ama de llaves salidorra que tortura a nuestro protagonista y un enterrador con muchas ganas de cumplir su trabajo cueste lo que le cueste.

Se podría decir que el film fue una novedad para la época en que se hizo, ya que D´Amato se posiciona en el punto de vista del asesino y no de las (pocas) potenciales víctimas, aunque ciertamente las motivaciones del primero acaban por desdibujarse totalmente según se acerca el final. Un punto de partida que poco después supo explotar tan bien "Henry: Retrato de un asesino" (1985) o, ejemplos más recientes como la saga "Saw" (2004-2010) y la serie de televisión "Dexter" (2006-2013) en las que el protagonista no solo era el malo, si no que sus acciones son justificadas por los espectadores de sus crímenes, useasé, nosotros.

Pese a destacar en su "novedad", la cinta cae en los lugares comunes del cine italiano de terror que se hacía en la época, lo que se traduce en personajes más planos que una tabla de planchar, personajes que pasaban por ahí para ser asesinados, diálogos/acciones/reacciones estúpidas, pocos diálogos, desnudos (muy) gratuitos, guión bipolar, escenas de fuerte impacto estomacal en las que alguien acabará por echar la primera papilla, etcétera. 
Lo mejor de todo esto es que mientras otras caen en el aburrimiento más absoluto (sí, "Bahía de Sangre" me refiero a ti) esta está filmada de tal manera que no da ni un segundo de respiro al espectador, salvo un bajón que pega cerca del final aunque nada importante, ya que tiene un final que es de traca.

Referente a los actores, destaca sobre todos la actriz Franca Stopi como la malvada Iris, el ama de llaves homicida-acosadora de jóvenes. Stopi, que apareció poco después en "Terrror en el Convento" (1981), aquí logra transmitirnos un mal rollo con su constante rictus facial y eventualmente con algo parecido al sonreír, en momentos puntuales claro. Como comentó uno en la sala en la que pude ver el film, es la mezcla perfecta entre Rottenmeller y Walter White, lo último no es porque trafique con meta precisamente.

Los demás intérpretes, y sobretodo el protagonista Kieran Canter, son de un intenso que te provocan la risa. Por ejemplo, hay una escena en la que trata ocultar el cadáver de su novia muerta a una autoestopista que se ha colado en el coche (por cierto, menuda pieza la autoestopista, que se queda ko tras dos caladas a un porro). Durante la escena, en la que en teoría Canter debería de transmitirnos la tensión del momento, parece que está repasando mentamente la lista de la compra, y acaba por resolver la papeleta de la manera más tonta posible, digna de una escena descartada de "Loca Academia de Policía".

En resumidas cuentas, una película que, pese a sus carencias tanto dramáticas como técnicas, se hace amena, amén de tener unos diez minutos finales que son brutales.

Para mí la mejor que hizo D'Amato.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Emmanuelle (1974) de Just Jaeckin. Cerdadas Elegantes.


Me ha dado ahora por ver cine de género erótico. Que es una cosa que vista hoy en día da como entre repeluco y grimilla (al menos a mi). Esos pocos dvd´s que ves apartados en la sección erótico de Fnac. Con esas portadas horteras y esas tipografías como de novela romántica barata... en fin. El caso es que a lo tonto me estoy viendo algunas y me estoy dando cuenta que es un género ninguneado y tan reivindicable como cualquier otro. Y válido, que cojones.


Igual que el cine de terror persigue meter al espectador en un ambiente opresivo, atemorizarlo y finalmente asustarlo y que se vaya con el miedo en el cuerpo, el cine erótico busca (o debería buscar como es el caso de la película que nos ocupa) sumergir a ese mismo espectador en un ambiente erótico, sensual, voluptuoso lujoso... y unir todos esos elementos en lo que en el terror sería la escena que sobresalta al espectador, aquí obviamente, la escena que lo pone cachondo.

Y es que cuesta separar el porno del género erótico en nuestros días. Las escenas sexuales en estas películas (al menos en Emmanuelle, que al ser un clásico del género, digo yo que será perfecta como referente) no ocupan tanto tiempo como uno esperaría. De hecho casi te dejan con la miel en los labios. Es algo que jode en un principio, pero luego te das cuenta que esa sensación erotizante, como vaporosa que te envuelve viendo el film, es el efecto buscado, y es bastante efectivo. 

Al fin y al cabo se trata de contar historias. Sea mediante el terror, suspense, drama, comedia...el género erótico es otro género más que quiere contarnos algo, y lo hace en este caso, a través de las debilidades carnales de sus protagonista. Sobretodo de la ardiente protagonista.


Emmanuelle nos cuenta la historia de la pija, indecisa y atolondrada modelo francesa acostumbrada a los lujos que da nombre al título. Casada con un estirado Embajador que la adora y no pone límites a su relación con ella (es decir que está abierto a que se la follen, pero es más de boca que en la realidad, como veremos más adelante). Emmanuelle se traslada a Tailandia, con su marido a vivir (en principio están separados por trabajo, por extraño que resulte aunque estén casados) y allí atravesará una serie de situaciones y experiencias eminentemente sensuales de autodescubrimiento y bla, bla, bla. Todo eso.

Pese a ser un clásico Emmanuelle me deja una sensación francamente desigual. Por un lado me fascina la fotografía y la belleza cautivadora y delicada de la protagonista, Sylvia Kristell (Muerta ahora hace casi un año a la edad de 60 años) y la historia de estos ricachones que se zafan de la peste del tercer mundo sin ningún tipo de vergüenza (hay una escena en la que hacen eso literalmente). Pero por otro, la película me parece un coñazo absoluto desde un poco antes de la mitad hasta el final. Lo cual no es bueno.

Hay personajes (esa jovencita tailandesa pícara y desvergonzada) totalmente desaprovechados y otros (la milf rubia y sobretodo el viejo rico decadente) que están hasta demás y sin embargo tenemos que aguantarlos casi toda la película. Y es una pena como digo, por que me entusiasma la mitad de la película, todo el comienzo y el principio del segundo acto me estaba encantando. Pero como digo se van personajes y a cambio llegan otros que es para matarlos.


Merece la pena verla por todo ese rollo de que es un clásico y demás. Y porque si, merece la pena, eso si, solo si te interesa el género. Además al final hay una escena muy graciosa (que eso si, no se sabe si quiere ser dramática, erótica, cómica o que cojones) en la que Emmanuelle es el premio de dos tailandeses que pelean a muerte y el que gana se la folla directamente "en el ring" a cuatro patas. Solo para interesados en el género. Buena, pero podía haber sido una auténtica obra maestra, ay... sensación agridulce.


miércoles, 2 de octubre de 2013

Afterparty (2013) de Miguel Larraya. Terror Subnormal.


Había oído que esta era una de las peores películas españolas del verano, que patatín, patatán, en fin...vi que era una especie de slasher con un prota que parecía querer ser una suerte de Mario Casas con serie de éxito en la ficción de la película, atrapado tras una fiesta de desfase y folleteo. Pues oye, me llamó la atención.

El comienzo me pareció bastante divertido. Un poco torpemente rodado (más lo será hacia la mitad y el final) y narrado, pero me hizo suficiente gracia. Tras la fiesta la película baja bastante, llegando a un tercer acto bastante coñazo de ver (minutos y minutos de los personajes corriendo por un chalet a oscuras con linternas y la cámara con el habitual Parkinson brutal). El climax no por inverosimil y absurdo deja de ser divertido y recuperó un poco de la diversión inicial. 



Un producto en definitiva, bastante tontorrón y muy mal rodado, con unos actores penosos en general, cuyo mayor problema es que es su argumento no da ni para un corto alargado (apenas dura hora y diez minutos y aún así tiene toneladas de relleno). Pero que se ha ganado mi simpatía. Lo ha hecho por sus nulas pretensiones. Y porque si la ves con ganas de ver una chorrada intrascendente con la que pasar un ratillo, riendoté con y de la película, consigues tu objetivo. Además como todo buen slasher tiene tetas (en concreto las de la muy guapa Alicia Sanz) y tías buenas.

Si os apetece una de terror tontorrona e intrascendente con que echaros unas risas (muy adecuado para una noche de Domingo como fue mi caso) os la recomiendo.

martes, 1 de octubre de 2013

Agítese antes de Usarla (1983) de Mariano Ozores. Pajares y Esteso en un Hospital ¿Hace falta decir más?


Otra de las pelulazas dirigidas por Mariano Ozores en su época de mayor esplendor. Como siempre una comedia de máximo nivel y punto. Hay que verlas, revisarlas y adorarlas, porque además, es lo que ocurre automáticamente tras verlas. Enterremos de una puta vez estúpidos prejuicios y actitudes condescendientes porque esto es de lo mejorcito que ha dado nuestro cine.

Agitesé antes de Usarla nos cuenta la historia de la Clínica "La Operadora" (en el primer plano del Hospital la megafonía pide a un Doctor que se mire en el bolsillo a ver si tiene el bazo de un paciente que está en el quirófano) que no pasa por sus mejores momentos. El Dr. Braquia (Antonio Ozores) y el Dr. Flodio (Alfonso del Real) se achacan mutuamente la cantidad de pacientes que matan en la mesa de operaciones, Flodio achaca a Braquia lo mucho que le gusta abrir en canal a los pobres infortunados que pasan por sus manos (Braquia afila constantemente un cuchillo jamonero, artículo que usa en sus operaciones). La cosa así no puede seguir, y concluyen que lo mejor para la clínica sería contar entre sus pacientes con un famoso, que diera publicidad a la clínica.


Es entonces cuando entran en escena los protagonistas, Fabricio (Fernando Esteso) un celador frustrado, que siempre quiso ser médico y Argimiro (Andrés Pajares) un granuja que se ha quedado con una gran cantidad de dinero de unos mafiosos (un trío de antología formado nada menos que por un jovencísimo Arévalo, Jose Lifante y el "pequeño" José Espinosa absolutamente magistrales) y se hace pasar por médico para ocultarse de estos. Cuando pasa su Consulta como falso médico ayudado por Fabricio, dará sin quererlo con la solución. Un diputado, llamado Francisco Granja (Juanito Navarro) llega con un problema sin importancia, un uñero, que nuestros protagonistas se encargarán de agravar hasta el punto de escayolar por completo al pobre hombre, con tal de tener un famoso con el cual revitalizar el nombre de la Clínica.

Mientras tanto Argimiro tendrá que evitar la persecución de los mafiosos, ayudado, a cambio de una "pequeña comisión" (que por Fabrizio bien podría ser beneficiarse a la estupenda novia de Argimiro) por Fabrizio.


En definitiva, las señas de identidad de uno de nuestros más grandes cineastas, como es Mariano Ozores, y más ninguneados, lamentablemente. 

De aquí hacia adelante ya podéis imaginaros lo que se viene, equívocos, picaresca, sátira de la sociedad española de la época (válida por desgracia también para la actual) gags de antología disparados a toda leche, secundarios grandísimos, malentendidos, y muchas escenas erótico festivas.

Lo que hace peculiar y especialmente valiosa a Agítese antes de Usarla es, por un lado, que la versatilidad de Ozores hace que muchos de los gags sean propios del spoof más clásico como es el de los Zaf (la escena en que no vemos al "paciente" que opera Argimiro, mientras que este va pidiendo instrumental a Fabricio podría entrar sin problemas en un Agarralo Como Puedas) y que estos fluyan a toda prisa y sin desentonar con otros más de la escuela "Ozores" o los erótico festivos. Y por otro, que del primero al último de los actores están absolutamente soberbios. No hay palabras. Todos tremendos, hasta los que solo tienen una frase. De entre todos los maravillosos gags de los secundarios destacaría al personaje del enterrador interpretado por Tomás Zori ("a mi es que me encanta quemar los trozos de los cuerpos, verlos arder, yo es que soy muy rarito ¿saben?" les dice a unos atónitos Argimiro y Fabricio, no podía parar de reír con la cara que pone y como lo dice). Además el ritmo es endiablado y al tener dos tramas que no dejan de avanzar, no tenemos un segundo de respiro, es un no parar de reír. 


Y que decir de la química entre Pajares y Esteso. A estas alturas alcanza cotas estratosféricas. Sus escenas denotan una química entre ellos que eleva cada gag y cada conversación, y se nota que disfrutan metiendo morcillas maravillosas en los diálogos. Además parece haber un afán de hacer el más dificil todavía y ofrecer más aún de lo que se había ofrecido en películas anteriores, más gags, más tramas, más locura, incluso más mujeres de impresión, porque aquí tenemos nada menos que a la imponente Jenny Llada, Beatriz Escudero, la encantadora Andrea Albani...una variedad de tremendas feminas que es un festín para los ojos, la verdad.

Y ojo al final que es de antología. Un 10 para esta comedia absolutamente recomendable y de las más destacables de las protagonizadas por Pajares y Esteso.