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domingo, 29 de enero de 2017

Superman and the Mole Men (1951) Lee Sholem


Pues resulta que los colegas entrañables del cine Artistic Metropol, tuvieron a bien hará un par de semanas, y con Batman V Superman: El Amanecer de la Justicia aún en cartel, proyectar un Martes a las 16:00 de la tarde este primer film del Supes, en glorioso Blanco y Negro enfrentado a unos enanillos de pobladas cejas y plasticosas calvas protésicas. Y tuve a bien acercarme a verla desembolsando la nada desdeñable cifra de 4 Euros. Que oiga, corren malos tiempos.




Y bien pues que quieren que les diga. Es una mierda. Una mierda entrañable, pero una mierda. Si, dura una horilla apenas. Si, es entrañable vista en un cine como el Metropol mientras fuera cae una furiosa y cabrona tromba de agua primaveral (con otros dos colgados que como yo iban solos, y como yo, se arrepintieron de haberse acercado a la media hora). Si, es Superman interpretado por el cachondo de George Reeves (supuestamente asesinado en un suicidio maquillado que se narra en otro film que no he visto, que lo interpreta Ben Affleck y que no me acuerdo de su nombre, ni ganas tengo de buscarlo) pero...es una mierda igualmente.


Lo heavy es que estó se rodó para vender la ídea de una serie en la tele, pero teniendo en cuenta que el argumento es tan triste como todo un pueblo enfrentado antorchas y fusiles en mano, a dos pobres enanitos calvos que no han hecho daño nadie y Superman defendiéndoles, en las dos escasas y rápidas escenas en que interviene...en fin...pues como ejemplo de lo que podría dar de si Superman en una serie para la tele, es poco menos que bizarro, pero en fin, eran los 50, vaya usted a saber que drogas ilegales hoy día consumirían en aquel entonces a diario...

Para el recuerdo quedará esa escena de una cabaña ardiendo con unas llamaradas brutales (vamos que si hubiera alguien dentro estaría carbonizado) cuyo contraplano del interior, con el enanillo actuando tristemente, tratando de simular miedo, solo contiene unas débiles llamitas al fondo. Las escenas con Superman que si, son divertidas, con el doblando armas de plástico, volando en paupérrimas secuencias de animación, y sacando pechacho (diría que el traje llevaba mucho relleno) y poco más.

Absurda hasta decir basta es la última toma de la explosión del pozo petrolífero del cual salen los enanitos/topos al principio, durante la cual Lois, afirma con absurda solemnidad "Es como si nos dijeran...vivan ustedes su vida...que nosotros viviremos la nuestra..." si claro, podría significar eso. Y también un gran "¡Que os jodan!", o no os olvidéis de grabar Supervivientes, o a saber que cojones... Este es el tipo de película que uno puede meterle a un cinéfilo que reivindique cualquier cosa en blanco y negro por la traquea, a ver si se calla. No la vean por dios.



lunes, 17 de agosto de 2015

Batman Unlimited: Monster Mayhem



¿Quien no querría ver a Batman montado a lomos de un dinosaurio robot? O el B-Rex como lo llama el Joker en el film ¡que bueno! y encima al dinosaurio de marras le salen dos cañonazos laser del lomo que Batman dispara a una bandada de Pterodáctilos en los que se ha transformado el Joker ¡maravilloso! ¿Os he dicho que además el Joker se monta en un mega-robot Joker en plan Mazinger que permite la posibilidad de escapar en otro robot/armadura más pequeño en plan Iron Man? Creo que es la mejor película de animación de la historia...



Bueno en realidad no. Dura 80 minutos y los primeros 60 son más genéricos, pero merecen la pena por llegar a ese final alocado. Escena de acción tras escena de acción con un puñado de villanos como Grundy, Banshe, El Espantapájaros o claro, El Joker, harán la vida imposible a Nightwing, Red Robin, Green Arrow y este Batman Unlimited. Una serie de animación que tengo entendido que en su día no duró más de una temporada, pero de la que Mattel retiene los derechos de merchandising, juguetes y demás, con lo que se han creado una serie de películas directas a vídeo para impulsar las ventas. Además la serie de animación cgi Beware the Batman parece que no está siendo muy popular, con lo que habrán dado prioridad a esta otra "marca". 




Es todo mercadotecnia, claro. Pero se agradece el que quieran vender juguetes, porque así estas películas son más divertidas ¡si hasta el Joker tiene una especie de moto de tres ruedas! ¡y la moto de Batman es un perro robot que se transforma en dicho vehículo! Para troncharse. Si veo esto de pequeño, me hubiera flipado, visto hoy, bueno, la verdad es que sigue siendo divertido, para que nos vamos a engañar...eso si, Batman es un sieso...

domingo, 23 de junio de 2013

Masacrando a El Hombre de Acero, de la crítica constructiva a la dilapidación colectiva.




Antes que nada he de decir que a mi las críticas negativas no suelen afectarme. Si un film tan vapuleado como Prometheus me gusta, lo va a seguir haciendo a pesar de las miles de críticas brutales que ha recibido. Es más, incluso muchas me parecen razonables y les doy la razón. Pero como el film me gusta, lo disfruto igualmente. Desde luego esto cambia cuando hablamos de Superman. Un personaje tan querido por mi. 

No obstante, soy razonable, las críticas (varias) negativas que leí antes del estreno las tomé en cuenta y las que leí después también. No me "enfadaron" porque estaban fundamentadas. Después vino una oleada de de críticas muy centradas en denostar El Hombre de Acero al compararla con Superman de Richard Donner, que vi injusto y así lo expresé en este post de nuestro modesto blog. Lo veía injusto y nada acertado, dado que El Hombre de Acero pretende reinventar a Superman desde un punto de vista más moderno y actualizarlo, por eso veo injusto y equivocado analizar la película desde ese punto de vista. Y ojo, puedo equivocarme. Pero aún criticando El Hombre de Acero únicamente centrándose en compararla con Superman la película, muchos no eran objetivos y la comparaban más con su propia experiencia de ver el film de niños y la nostalgia generada por ello, que con el propio film de Richard Donner. Argumento, que ya si es realmente inadmisible. La propia nostalgia y recuerdos infantiles no los puede recrear film alguno en nuestros días. Aún menos si ya somos unos adultos hechos y derechos. Pero aún y con todo, aceptaba estas críticas. Lo que realmente me enfadó, y me ha puesto en pie de guerra son afirmaciones como las de algunos que proclaman que El Hombre de Acero les ha hecho valorar más el film de Donner o Superman Returns.


Si yo fuera un espectador medio cualquiera, o incluso un aficionado normal al cine, podría aceptar este argumento sin pestañear. Pero resulta, que además de eso, soy un gran fan de Superman. Y durante años he tenido que defender Superman Returns de una cantidad de ataques furibundos desmesurada. La película es fallida globalmente, pero nunca me pareció tan horrible como se dice. Además, tiene momentos realmente soberbios y conmovedores. Estos ataques furibundos, consistían en describir a Superman Returns como aburrida y carente de acción. Repetición del mismo plan y villano, Lex Luthor, que carecía de poderes y no podía propiciar emocionantes peleas. 
Pues bien, esas mismas personas que echaban en falta peleas de seres superpoderosos, son las que ahora se quejan de un exceso de acción (¿?) y de personajes planos y poco desarrollados. Algo falla aquí ¿O soy yo? Porque lo que veo es que se estrena Superman Returns y los pocos que la ven despotrican de su lentitud y falta de acción y villanos diferentes y con poderes. Se estrena El Hombre de Acero y se quejan del exceso de acción y peleas sin sentido (¿Defender la tierra de unos Kryptonianos que quieren destruir todo y convertirlo en Krypton practicando un genocidio planetario no tiene sentido? Bien...).


Tras leer muchísimas críticas y comprobar muchas actitudes, he llegado a la conclusión, de que Superman, por alguna razón, es un personaje del que la gente está deseando reírse. Me parece muy hipócrita como la gente a ido en masa a ver esta película cuando dieron la espalda a Superman Returns ¿donde está la diferencia? Personalmente pienso que la diferencia está en que esta película prometía ser espectacular, ofrecer un Superman, totalmente nuevo, adaptado a los tiempos. Nuevas emociones y situaciones nunca vistas, más acción. Y es de todo eso, precisamente, de lo que se han quejado. Yo respeto todas las opiniones, pero todo esto me resulta paradójico. Me lleva a la conclusión de que sea un Superman clásico y reposado, con personajes y reflexivo, sea un Superman moderno, con situaciones duras, drama, acción y espectáculo, da igual como sea, será criticado hasta el último detalle. Todo se mirará con lupa y se será doblemente duro con películas de Superman, se utilizará un rasero distinto que para el resto. Y mientras tanto se será más compasivo con productos tan lamentables como The Amazing Spiderman, por poner un ejemplo de reboot realmente carente de alma, ganas de hacer algo que merezca la pena con el personaje u originalidad. 


Con todos sus fallos en El Hombre de Acero se perciben ganas de elevar al personaje, de llevarlo a situaciones y lugares donde nunca antes estuvo. De ponerlo en el lugar que se merece. Pero pareciera que estamos deseando reivindicar nuevas películas del personaje. Siempre mejorando esto o lo otro. Y cuando llega el momento hacerlas caer, cargárnoslas sin compasión. 

Batman mola mucho más. Puedes decir que te gustan las películas de Batman sin temor a que se burlen de ti.  No da vergüenza, como si dices que prefieres a Superman. Porque Batman mola. Siempre dará vergüenza decir que te gusta Superman. Con gayumbos o sin ellos. Hay que ponerse del lado de los que molan. Igual parece exagerado, pero esta es la base de toda esta diatriba ¿Sino porque muchos de los que van a ver El Hombre de Acero advierten antes de que ellos "son de Batman"? Cuando yo fui a ver las muy buenas películas de Christopher Nolan no iba gritando a los cuatro vientos ¡Yo soy de Superman! no porque me diera vergüenza, sino porque era un absurdo, Batman es un personaje interesante y siempre apetece ver alguna película basada en el. Pero si vas una de Superman has de dejar claro que tu eres de Batman ¡A ver si se van a pensar que eres un menosmola! Y vas preparado para reírte y masacrar hasta el más mínimo fallo. Modo hater on, como decían que iban a estar muchos en twitter antes de ver la película... "¡Voy a ver Man of Steel pero con el modo Hater On!". En fin...

Por eso digo, que tolero y entiendo las críticas, y las acepto. Lo que no acepto y me frustra, son este tipo de actitudes. O si existen estas actitudes por parte de muchísimas personas, bien, que las mantengan, pero que no vayan a ver una película de El Hombre de Acero, o la pongan a parir diciendo lo que tenían que haber hecho o dejar de hacer, porque a la postre, lo que quieren en realidad y siempre querrán, es destrozarla.





sábado, 22 de junio de 2013

Man of steel o la montaña rusa que acaba descarrilando...

Con el visionado de "Man of Steel" aun calentito en mis retinas y los ánimos un poco decaidos despues de la proyección intentaré explicar mis impresiones sobre la oportunidad del primer superhéroe de la historia en sobrevolar de nuevo las pantallas de cine. Empezemos con las sensaciones positivas del film, que las hay y son bastantes. Lo que más destaco por encima de todo es Krypton y todo lo relaccionado con el, el principio de la peli es , con diferencia lo mejor del largometraje (para mí, que conste), con un diseño y puesta en escena espectacular, que te permite ilusionarte con lo que esta por llegar,en fin, ideas nuevas y acertadas, donde ya vislumbramos al Jor El más paticipativo de cualquier otra versión y que se erige como principal protagonista en los momentos iniciales de la historia.Como segundo punto a destacar sin duda elijo la manera de contar los orígenes en la Tierra, ya que se van intercalando a modo de flashbacks a lo largo del metraje, sin duda acertados, y donde la figura de pa Kent, interpretado acertadamente por un Kevin Costner que transmite un cariño y amor por su hijo Clark enternecedor. Como tercer punto positivo, Zod, sin duda un villano a la altura, con momentos estremecedores de este Hitler intergálactico con altas pretensiones de poder y ambición y cuyo diseño (con esa armadura que bebe, sin duda del diseño de Jim Lee para su primera serie de Superman) me ha gustado y mucho. Hasta aquí, lo bueno, digamos que esto se condensa en la primera hora y pico.
Ahora vamos a por lo malo, que por desgracia, lo hay. ¿Por qué dar tantas escenas a Perry White, y sus empleados cuando no hacen nada por la historia?,no lo sé, pero supongo que David S.Goyer los considera un pilar fundamental de Superman, porque de veras no aportan nada a la historia.Por otro lado el bueno de Zack Snyder nos castiga con unos movimientos de cámara al hombro que no para quieta ni en los encuadres donde no viene a cuento ajetreo ninguno, incomprensible, y más viniendo del tío que filmó "Watchmen". Las escenas de vuelo no dicen nada, y no transmiten la emoción de las pelis de Christopher Reeve.Amy Adams se diluye en el devenir de los hechos, como por desgracia todos los demas y lo que tan diligentemente se ha construido en una hora, se viene abajo en cinco minutos.Te quejabas de que "Superman Returns" era un refrito a medio camino entre el reinicio y el remake, y aquí tenemos, de repente un remake de "Superman II",cuando se estaba poniendo toda la carne en el asador tiran por la vía fácil y acuden a lo ya visto, no lo entiendo. Escenas de acción espectaculares se suceden sin ton ni son y el cerebro desconecta de la historia y solo ve explosiones, miles de cosas flotando y Superman de aquí para allá caneandose con la Faora esa, con Zod y con un torpón grandullón al que nunca vemos bien el rostro pero que es Non de cajón. Pues eso, hostiazos como panes, y cerebro desconectado.Me lo esperaba, pero tan a lo bestia solo de "Pacific Rim", pero con Superman siempre espero algo con más sentido, y como guinda lo que sucede al final  me ha destrozado, si Christopher Reeve se levantará se llevaría las manos a la cabeza , si pudiera hacerlo vamos.



Resumiendo, buenas ideas y conceptos entran en colisión con una forma de plantear la película tanto técnica como de guión muy irregulares, lo que podía llevar a uno a decir "Este es el regreso que esperaba del más grande de los superheroes" solo le lleva a "esto es una mierda" o "espero que en la segunda mejoren" (y lo que acojona es que no son frases mías, sino de la gente que tenía alrededor).
Siento ser el Zod de la historia, pero yo no lo veo tan rompedor, habrá que esperar el boca a boca a ver si estoy en lo cierto o no he sabido ver las verdaderas virtudes de este tal Kal El...

viernes, 21 de junio de 2013

El gran día.


Hay personas con las que de forma automática se establece una comunicación sin palabras, un entendimiento mutuo que sobrepasa las fronteras del lenguaje, una sola mirada, un gesto, basta para expresar todo lo que uno siente.

Mi abuela Paulina, que en paz descanse, era una de esas personas. No solo por ser mi abuela. Conocía mis sentimientos. Y cuando una vez me vio jugar con mi querido, queridísimo, amado y adorado muñeco articulado de Superman (que ya empezaba a mostrar signos de deterioro tras mucho tiempo de jugar horas y horas con el, haciendo que sobrevolara cada superficie imaginable, arbustos, paredes, bordillos...), observó, sin decirme palabra, que este, había perdido su característica capa. 

Mi abuela Paulina no sabía nada de Superman. La mayor parte de su vida vivió en Rebollosa de Pedro, un diminuto pueblo a las faldas de la Sierra Pela, en Soria. Pero supo ver lo importante que era ese muñeco para mi ¡y lo importante que era su capa! 

Aquí es cuando viene esto que os digo. La sutileza, percibir en silencio lo que la otra persona más quiere y anhela, y sin decir nada, dárselo, y saber que le va a hacer feliz. Puesto que mi abuela, ni corta ni perezosa, y sin decirme nada, comenzó a confeccionarme una capa para el muñeco. 

Hizo un patrón, cortó y cosió. Y para alegría y sorpresa mía, mi viejo muñeco de Superman obtuvo la mejor capa que pudiera desear cualquier muñeco de Superman. Ondeaba, era grande, majestuosa ¡caía de forma espectacular sobre los hombros de Superman! era de un intenso color rojo fuego ¡hacía que mi muñeco pareciera salido directamente de la película! Ojalá me hubierais visto la cara. Jamás, en toda mi infancia, ni en la noche de Reyes, ni en ningún cumpleaños, jamás de los jamases experimenté una alegría similar que el día en que vi a mi muñeco más querido de la infancia con esa fantástica capa. Gracias Abuela, allá donde estés.

Este es solo uno (aunque es de los más queridos) recuerdos maravillosos que atesoro, relacionados, indisolublemente no solo con mi infancia y mi querida Abuela Paulina, sino con Superman. Tanto, que no soy capaz de separar al personaje de mi misma vida e infancia. Fue mi adorado Superman, mi querido Superman, y a día de hoy, sigue siéndolo. Por eso hoy, 21 de Junio de 2013, fecha en que se estrena en toda España la película "El Hombre de Acero" de Zack Snyder, en lo que supone el regreso por todo lo alto del personaje que marcó mi vida para siempre, un mito, un sueño, y al fin y al cabo un compañero, que me ha acompañado y me acompaña a lo largo de toda mi vida, es una fecha muy, pero que muy especial para mi.


¿Que emoción sentías al ver a Christopher Reeve en las películas de Superman verdad? Yo al menos, de pequeño, tenía la sensación de estar viendo realmente a Superman. El ERA Superman.

Y a día de hoy, aún siendo adulto, menos impresionable y más consciente de que es una película, de que es un actor, de que todo es ficción, aún hoy, mirarle es mirar a Superman.

Nadie puede cambiar eso. Y nadie lo pretende. Reeve encarnó tanto física como espiritualmente tanto lo que amamos de Superman -sus valores, su bondad, su gentileza, su carisma, su pureza en definitiva- que nadie puede, ni podrá jamás, arrebatar su puesto.

Pero el caso es, que por mucho que se empeñen los más cínicos, por mucho que cambie la sociedad, que seamos escépticos, más sofisticados, que todo sea menos inocente, más oscuro y difícil; por muy anacrónica que parezca la idea del bien, del héroe, del defensor del oprimido, del valuarte definitivo de la humanidad contra el mal, por muy absurda e imposible que esta idea parezca en nuestro mundo contemporáneo, jamás dejará de fascinarnos. Y de ilusionarnos. Y el ser humano se alimenta de ilusión. Da igual lo sarcásticos y modernos que queramos ser, a parte de oxígeno agua y comida, necesitamos ilusión. Necesitamos sueños 
¡Da igual lo imposibles y absurdos que parezcan! Los amamos. Jamás dejaremos de buscarlos. Es lo que nos hace avanzar, seguir. Puede que jamás los alcancemos, pero jamás dejaremos de perseguirlos. Como yo perseguía a Superman de pequeñito, con la toalla del baño colgada a la espalda. 

Jamás nos rendiremos. Forma parte del espíritu humano creer en la esperanza, en que alguien nos salvará de la oscuridad, del destino, de la muerte en definitiva. Y Superman, representa todos eso sueños y esperanzas como pocos personajes lo hacen. Porta los ideales más bellos y hermosos del ser humano. Por eso es tan importante, tan grande. Y es por eso que perdura hasta nuestros días, nada menos que 75 años después de su creación. Se dice pronto.


He dicho antes que Christopher Reeve siempre será Superman. El Superman que todos tenemos en mente. El icono del primer y más importante Superheroe de todos los tiempos. Que pertenece ya a toda la humanidad. Pero igual que Christopher Reeve es Superman, Henry Cavill puede ser el Superman de una nueva generación, y tiene, como pude constatar al verle en persona en la premiere de la película celebrada en Madrid, la presencia y los valores (carisma, confianza, generosidad, bondad y fuerza) que deben caracterizar al actor que encarne al último hijo de Krypton. Al verle, uno siente esa sensación, casi electrizante, de estar ante Superman en persona. Exactamente la misma que sentía de pequeño al ver a Christopher Reeve en las películas de Superman. 

Por eso se que será un gran Superman, que marcará una época y que no necesita competir ni compararse con nadie. Cavill se va a ganar el derecho, con la propia fuerza y tenacidad que han marcado su carrera, a ser el nuevo Superman. Al que miremos, y aún sabiendo que todo es fantasía, teatro y efectos especiales, sepamos, en nuestro interior, en una íntima y pequeña parte soñadora e ilusionada de nosotros, que Superman ha vuelto. Que camina de nuevo entre nosotros. Y aunque solo sea en la oscuridad de una sala de Cine, reflejado en una gran pantalla plana, Superman volverá a protegernos del horror y de la desesperanza. Y no se a vosotros, pero a mi, eso me deja más tranquilo. Y me llena de esperanza. Esperanza, la palabra que resume la esencia de Superman. Y que es ahora, lo que significa la "S" del escudo, que en Krypton, significa precisamente eso, Esperanza.


Jamás he ido a ver una película tan convencido de que me iba a gustar. Naturalmente no soy objetivo. Es Superman. Adoro el personaje, verlo en cine ya hace que alucine, da igual las veces que lo hagan, siempre me fascinará ver en pantalla a Superman. Con verlo en pantalla ya me ha rentado el precio de la entrada. Solo deciros que Superman Returns, que todo el mundo defenestra, a mi me encantó. Con esto creo que ya está todo dicho sobre este particular. No obstante por los vídeos, fotos y críticas que me llegan de ella, hay algo que probablemente haga de El Hombre de Acero, la película que los amantes del último hijo de Krypton llevamos esperando ver, nada menos que toda una vida. 

Todos los grandes valores del personaje se han ido reflejando tanto en series, como en las películas de Christopher Reeve e incluso Superman Returns. Pero jamás se ha contado con la capacidad visual y de efectos especiales puestos al servicio del espectáculo que puede ofrecer un Superman pletórico de poderes luchando de igual a igual con un kryptoniano malvado y con muy mala leche, como es el General Zod. Los que la han visto, hablan de perder la cuenta de veces que Superman o Zod son derribados por un puñetazo del otro, derribando incontables edificios a su paso, abriendo cráteres en el suelo, la batalla entre seres todopoderosos definitiva. Y Superman está de nuestro lado ¿Se puede imaginar algo semejante? No. Hay que verlo para creerlo.

Y con todo, pienso, que por las entrevistas a equipo y reparto, por lo que hemos podido ver de ella, El Hombre de Acero respeta la esencia del Hombre del Mañana, del gran azul. Todos sus valores, sus características y su legado permanecen. Modernizados y llevados a la audiencia de hoy. Una audiencia que demanda espectáculo y que necesita un Clark Kent que les importe, con el que puedan identificarse y así, juntos, emprender su viaje, su aventura, en defensa de la humanidad. 

Puede que todo esto sea un error. Quizá no me parezca tan buena la película y tenga que desdecirme. Tragarme mis palabras. Pero en realidad no lo creo en absoluto. Confío mucho en la buenísima sensación que tuve desde que vi aquel tercer trailer, Superman estaba de vuelta, y los hechos me están dando la razón. El Hombre de Acero está siendo un éxito en Estados Unidos, donde se ha estrenado una semana antes que aquí y la crítica ha sido muy positiva en general. Ya se ha confirmado desde Warner Bros la puesta en marcha de una secuela. Por suerte, tenemos Superman para rato.

En apenas 3 horas, como hace unos años lo estuve, acompañado de mi padre, veré volar de nuevo a Superman en la gran pantalla. Y lo disfrutaré como un niño. Y os recomiendo que vosotros hagáis lo mismo. Dejaos llevar, porque despegamos.